Xbox está haciendo limpieza y no pinta bien para los que amamos los juegos raros
Last July, when Microsoft made sweeping cuts to its gaming division, axing employees at King, Raven Software, Rare, Blizzard, and more, shuttering The Initiative, and cancelling the Perfect Dark reboot, Everwild, and ZeniMax Online's Project Blackbird, I said it was
Oye, colega, siéntate que te cuento lo último de Xbox y no es para echar cohetes. Resulta que la semana pasada, la misma gente que nos vendió la moto de que iban a comprar estudios a mansalva para salvarnos de la exclusividad y llenar el Game Pass de joyas, ha vuelto a hacer de las suyas. Esta vez se han cargado a 3.200 personas. Sí, has leído bien, más de tres mil currantes a la calle. Y no es la primera vez, eh. El año pasado ya hicieron limpieza en King, Rare, Blizzard y hasta cancelaron el reboot de Perfect Dark. Pero ahora es más gordo.
La excusa es que necesitan un 'reset', que es la palabra bonita que usan los jefes para decir 'vamos a quedarnos solo con lo que da pasta y lo demás a tomar por culo'. La CEO, Asha Sharma, ha soltado el rollo de que los equipos de plataforma son un 40% más grandes que al principio de esta generación, pero los jugadores y el tiempo de juego han bajado. Vamos, que han contratado a mogollón de gente para nada y ahora toca pagar el pato. Y el pato son los estudios chulos que compraron hace años: Double Fine, Ninja Theory, Undead Labs, Arkane Lyon... todos esos que hacían juegos con personalidad, que igual no vendían millones pero tenían alma. Ahora son 'excedentes', como si fueran muebles viejos.
Lo que está pasando es que el plan del Game Pass se ha ido al garete. Phil Spencer prometió un Netflix de juegos, pero los números no salen. Dejaron de decir cuántos suscriptores tenían hace tiempo, y eso es la señal de que algo huele mal. Ahora quieren quedarse solo con las gallinas de los huevos de oro: Call of Duty, Fallout, Minecraft. Lo demás, a la papelera. Y ojo, que hasta han movido a Mojang y King para que reporten directamente a Sharma, como si fueran los niños mimados. El resto, los estudios que hacían cosas raras o arriesgadas, se quedan en la cuneta.
Y la pregunta del millón es: ¿hacia dónde va esto? Pues a ningún sitio bueno. Xbox está recortando por todos lados, despidiendo a gente que hacía juegos interesantes, y apostando por lo seguro. Es la misma historia de siempre: las grandes corporaciones se vuelven cobardes y solo miran el margen de beneficios. El problema es que, si solo tienes Call of Duty y Minecraft, al final aburres. Y los que queríamos algo diferente, como un 'Psychonauts' o un 'Hellblade', nos quedamos con la miel en los labios. Esto no es un reset, es una retirada en toda regla.
Según ha adelantado el medio GamesIndustry.



