Valve se moja: 'Nosotros no encerramos el hardware, ellos sí'
As Valve creeps into the traditionally console-dominated gaming space of the living room with its new Steam Machine , it not only opens itself to comparisons with the consoles that currently reside there, but also with how companies like Sony, Microsoft, and Nintendo do business.
Mira, llevamos años con la misma historia. Sony, Microsoft y Nintendo venden sus cacharros a precio de saldo, casi perdiendo pasta, para que te enganches a su ecosistema. Luego te clavan con los juegos, el online de pago y los accesorios que solo funcionan con ellos. Es el modelo de negocio de toda la vida: te regalan la navaja, pero las cuchillas las pagas tú. Y oye, funciona, pero tiene truco.
Ahora llega Valve con su Steam Machine, que no es más que un PC con esteroides metido en una caja para el salón. Y claro, la gente se pregunta: '¿Van a hacer lo mismo? ¿Van a venderla barata para luego forrarse con las licencias de Steam?'. Pues no, colega. Valve ha soltado un comunicado que es casi un puñetazo en la mesa: 'Nosotros no encerramos el hardware'. Y es que, según ellos, subvencionar el precio para crear un sistema cerrado es de todo menos sano. Dicen que si regalas la consola, al final controlas lo que puedes instalar, lo que puedes jugar, y hasta dónde puedes meterte. Vamos, lo que hacen las grandes.
Y no se quedan ahí. Lawrence Yang, uno de sus diseñadores, lo dejó claro en una entrevista: 'Un PC es un PC. En el momento en que empiezas a bloquear cosas para ciertos modelos, deja de ser un PC'. O sea, que ellos prefieren que pagues lo que vale el chisme, pero que luego puedas ponerle Linux, Windows, o lo que te salga de los cojones. Sin ataduras. Sin tener que pedir permiso a nadie para instalar un programa raro o un juego de hace veinte años.
¿Es una estrategia comercial o una declaración de principios? Un poco de ambas. Valve sabe que no puede competir con el márketing bestial de Sony o Microsoft, así que apuesta por la libertad. Y la verdad, en un mundo donde cada vez más cosas vienen con candado, su postura suena hasta refrescante. Claro, que luego igual la Steam Machine cuesta un pastón y la gente se va a la PS5 de toda la vida. Pero oye, al menos sabes que lo que pagas es por el hardware, no por una hipoteca digital.
Al final, es un pulso entre dos formas de entender el videojuego: la jaula de oro de las consolas tradicionales, o el descampado de los PC. Tú eliges.
Según ha adelantado el medio Eurogamer.



