“Una supervisión que lamentamos profundamente”: Games Done Quick cancela transmisión patrocinada por SNK tras críticas por la propiedad saudí del estudio
Games Done Quick, la organización de speedrunning responsable de eventos como Games Done Queer y las maratones anuales de recaudación de fondos, se ha visto envuelta en una controversia que ha sacudid
Games Done Quick, la organización de speedrunning responsable de eventos como Games Done Queer y las maratones anuales de recaudación de fondos, se ha visto envuelta en una controversia que ha sacudido a la comunidad de jugadores. La entidad canceló abruptamente una transmisión patrocinada por SNK, el legendario desarrollador de franquicias como King of Fighters y Samurai Shodown, después de que numerosos seguidores expresaran su indignación al descubrir que el estudio es propiedad del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita.
El anuncio de la cancelación fue realizado a través de las redes sociales de Games Done Quick, donde el equipo expresó: “Hemos escuchado sus preocupaciones y, tras una revisión interna, hemos decidido cancelar la transmisión patrocinada por SNK. Esta fue una supervisión que lamentamos profundamente”. La declaración continuaba: “Nos tomamos muy en serio nuestra responsabilidad con nuestra comunidad y con los valores que promovemos, especialmente en lo que respecta a los derechos humanos y la inclusión”. La decisión fue recibida con una mezcla de alivio y críticas, ya que muchos aplaudieron la postura ética, mientras que otros cuestionaron la coherencia de la organización al trabajar anteriormente con otras empresas bajo propiedad similar.
El trasfondo de esta polémica se remonta a 2020, cuando el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, presidido por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, adquirió una participación significativa en SNK. Arabia Saudita ha sido señalada repetidamente por organizaciones internacionales de derechos humanos por su historial de violaciones, incluyendo la represión de la libertad de expresión, la discriminación sistemática contra las mujeres y la comunidad LGBTQ+, y la participación en el conflicto de Yemen. Para una organización como Games Done Quick, que ha construido su identidad en torno a la inclusión y el apoyo a causas progresistas —incluyendo eventos como Games Done Queer, que recauda fondos para organizaciones LGBTQ+—, asociarse con una entidad vinculada a un gobierno con tales políticas resultó insostenible.
La reacción de la comunidad fue rápida y contundente. En foros como Reddit y Twitter, los usuarios comenzaron a etiquetar a Games Done Quick, exigiendo explicaciones. “¿Cómo pueden promover un evento para la comunidad queer y al mismo tiempo aceptar dinero de un país que criminaliza la homosexualidad?”, escribió un usuario en un hilo que acumuló miles de interacciones. Otros señalaron que la organización ya había enfrentado críticas similares en el pasado, aunque en menor escala, y que esta vez la presión fue demasiado grande para ignorarla. En respuesta, Games Done Quick publicó un comunicado más extenso en su sitio web, detallando que el proceso de selección de patrocinadores había fallado en identificar el conflicto ético a tiempo. “Reconocemos que debemos mejorar nuestros protocolos de revisión para asegurar que todos nuestros socios estén alineados con los valores que defendemos”, afirmaron.
SNK, por su parte, emitió un breve comunicado expresando su decepción por la cancelación, pero evitando comentar directamente sobre las acusaciones relacionadas con su propiedad. “SNK siempre ha buscado conectar con los jugadores a través de la pasión por los videojuegos. Lamentamos que esta oportunidad de colaboración no haya podido concretarse”, declaró un portavoz. Sin embargo, la compañía no abordó las preguntas sobre su postura frente a las políticas del fondo saudí, lo que para muchos críticos fue una omisión deliberada.
Este incidente ha reavivado el debate sobre la ética en la industria de los videojuegos, especialmente en un momento en que los fondos de inversión de países con regímenes cuestionables están adquiriendo estudios y empresas de entretenimiento. Desde la compra de SNK, otros desarrolladores y organizaciones han tenido que navegar por estas aguas turbias, equilibrando las oportunidades financieras con la responsabilidad social. Para Games Done Quick, la lección ha sido dura: la comunidad espera coherencia y transparencia, y cualquier desviación puede resultar en una pérdida de confianza a corto y largo plazo. Mientras tanto, la organización ha prometido donar una parte de los fondos que habría recibido de SNK a una organización benéfica que apoye a la comunidad LGBTQ+, en un intento por reparar el daño causado. Queda por ver si este gesto será suficiente para calmar las aguas o si la controversia continuará empañando la reputación de uno de los eventos más queridos de la escena del speedrunning.



