Ubisoft ha sacado un millón de euros extra a los jugones con el DLC del día 1 del Black Flag Resynced, y la culpa es nuestra
Assassin's Creed Black Flag Resynced's controversial $85 collection of day one DLC earned Ubisoft an extra $1 million on Steam, it's been reported.
Vale, sentaos, que os voy a contar una cosa que os va a joder, pero que también os va a hacer miraros al espejo. Resulta que el Assassin's Creed Black Flag Resynced, ese remake que nos ha hecho volver a sentirnos piratas por un rato, ha generado un millón de dólares extra solo en Steam con su polémico pack de DLC del día 1. Un millón de pavos. Y lo peor es que no me sorprende.
Según los datos que ha soltado Rhys Elliott, el tío de Alinea Analytics que se dedica a escarbar en las tripas del mercado, ese pack de contenido que cuesta 85 dólares —más que el propio juego, ojo— ha tenido una acogida... bueno, digamos que tibia entre los fans, pero caliente en la cuenta corriente de Ubisoft. La compañía ha vendido dos millones de copias del juego en 24 horas en todas las plataformas, pero el verdadero chollo ha sido ese dinero extra que han sacado vendiendo mapas y skins de mierda.
Y aquí es donde viene lo jodido del asunto. El juego mola, vale. La crítica lo ha recibido bien, los jugones están contentos con la jugabilidad, los gráficos, la nostalgia... pero luego llega el día del lanzamiento y te encuentras con un pop-up en la pantalla que te ofrece un pack de 85 euros. Y tú, que has pagado 70 por el juego, dices: '¿Pero qué coño es esto?'. Pues es Ubisoft haciendo lo que mejor sabe hacer: exprimir la cartera del personal.
He visto a gente en Steam quejándose, diciendo que esto es una puta estafa, que por eso la piratería existe, que van a pedir el reembolso. Y tienen razón, coño. Pero luego miras los números y ves que el Map Pack, que cuesta 5 dólares y te marca los coleccionables en el mapa, tiene un 6,34% de tasa de compra. Eso es uno de cada quince jugadores. Y los packs de skins, que cuestan 10 dólares cada uno y no te dan ninguna ventaja jugable más allá de ponerle un sombrero chulo a Edward Kenway o pintar el barco de rosa, tienen un 2% de tasa de compra. Uno de cada cincuenta. Parece poco, pero multiplica eso por dos millones de jugadores y te sale un pastón.
Y aquí es donde la culpa es nuestra, joder. Porque sí, nos quejamos, ponemos reseñas negativas, decimos que esto es una puta mierda de práctica... pero luego, cuando estamos en el sofá, con la cerveza en la mano y el juego cargado, vemos ese pop-up y pensamos: 'Bueno, son solo 5 pavos, total, me ahorro horas buscando cojones de mapa'. Y zas, le das al click. Y Ubisoft lo sabe. Sabe que somos unos débiles. Sabe que, por muy cabreados que estemos, siempre hay un porcentaje que pica.
Lo más gracioso de todo es que el portavoz de Ubisoft ha salido diciendo eso de: 'Hemos visto vuestros comentarios desde el lanzamiento, los estamos leyendo todos'. Venga ya, tío. Si lo único que leéis son los informes de ventas. Porque si realmente escucharais a la comunidad, no habríais soltado este DLC el mismo día del lanzamiento. Pero claro, el dinero manda, y un millón de dólares extra en Steam es un pellizco que no está nada mal para un solo día.
Y ojo, que no es solo el dinero. Es la sensación de que te están tomando el pelo. El juego ya vale 70 euros, que es una pasta. Pero luego te encuentras con que, si quieres la experiencia completa, tienes que soltar otros 85. Y encima te lo restriegan en la cara con un pop-up. Es como si entras en un bar, pides una cerveza, y el camarero te dice: 'Son 5 euros, pero si quieres que no te la escupan, son 10 más'. Pues eso.
Yo entiendo que las compañías necesitan ingresos, que el desarrollo de videojuegos es caro, que hay que pagar a los programadores, los artistas, los community managers que luego tienen que salir a pedir disculpas. Pero coño, hay formas y formas. Vender un DLC el día 1 que cuesta más que el juego base es una puta falta de respeto. Y lo peor es que funciona. Porque mientras un puñado de gente se cabrea y pide reembolso, otro puñado más grande paga y se calla.
El Black Flag Resynced es un juegazo, no me malinterpretéis. Revivir las aventuras de Edward Kenway con gráficos mejorados, controles más suaves y esa banda sonora que te pone los pelos de punta es una pasada. Pero la sombra de este DLC es alargada, y está empañando lo que podría haber sido un lanzamiento perfecto. Las reseñas en Steam han caído en picado, y no es por el juego en sí, es por esta práctica de mierda.
Así que, la próxima vez que veáis un pop-up en un juego recién comprado, paraos un segundo. Pensad si realmente necesitáis ese mapa de coleccionables o ese sombrero de pirata con plumas. Porque cada vez que pagáis, estáis votando con la cartera. Y si seguís votando a favor de estos DLCs abusivos, no os quejéis luego de que cada vez salgan más. La industria del videojuego es un reflejo de nosotros, los consumidores. Y si somos unos pringaos que pagamos por todo, nos van a tratar como a pringaos.
En fin, que Ubisoft ha sacado un millón de euros extra con esto, y la próxima vez que saquen un juego, el DLC del día 1 costará 100 euros. Y nosotros, como siempre, estaremos ahí, con la cartera abierta, esperando a que nos la vacíen.
Segun ha adelantado el medio IGN.



