Reflection AI se apunta a la fiesta de los chips de Elon: 6.300 millones por jugar con los GB300 de NVIDIA
Reflection AI will pay $150 million a month beginning July 1, 2026 through 2029 for immediate access to Nvidia's latest GB300 AI chips and supporting hardware across SpaceX's Colossus 2 data center near Memphis, Tennessee.
Vale, colega, siéntate que te cuento una movida que me ha dejado flipando. Resulta que Reflection AI, una startup de IA open source fundada por dos ex de Google DeepMind, ha hecho un pacto con SpaceX para usar sus chips. Y no es un pacto cualquiera: hablamos de 150 millones de dólares al mes, desde julio de 2026 hasta 2029. O sea, unos 6.300 millones de pavos en total. Pero ojo, que si no les mola, pueden salir del contrato con solo 90 días de aviso después de los primeros tres meses. Vamos, como cuando te apuntas al gimnasio en enero y te das de baja en abril.
La gracia está en que Reflection va a tener acceso inmediato a los nuevos chips GB300 de NVIDIA y todo el hardware de apoyo en el centro de datos Colossus 2 de SpaceX, cerca de Memphis, Tennessee. Este centro lo construyó xAI, la empresa de Elon Musk que ahora es parte de SpaceX, para sus propios follones de IA. Pero parece que Musk ha decidido alquilar el chiringuito a otros. Y no es la primera vez: ya tiene acuerdos con Anthropic y Google, aunque estos son más gordos. Anthropic paga 1.250 millones al mes y Google, 920 millones. Reflection se queda en la categoría de peso pluma, pero 150 millones al mes no es calderilla para nadie.
Lo que mola de Reflection es que se vende como la alternativa open source a los laboratorios cerrados como Anthropic y OpenAI. Su estrategia es soltar los modelos con los pesos entrenados a la vista, para que cualquiera pueda usarlos. Y con este acuerdo, quieren demostrar que van en serio. Un portavoz de la empresa ha soltado un comunicado diciendo que lo de los modelos abiertos es clave para el ecosistema, sobre todo después de que el gobierno de EE. UU. prohibiera los modelos cerrados de Anthropic, Fable y Mythos. Vamos, que se están forrando de razón.
Pero no nos engañemos, esto es una jugada de poder. Reflection necesita computación para escalar sus modelos y ser un actor en el circo de la IA. Y SpaceX, con sus centros de datos y sus chips, se convierte en el casero de lujo. Es como si el tío Elon estuviera montando un supermercado de potencia de cálculo y todos los laboratorios de IA hacen cola para comprar. La pregunta es: ¿hasta cuándo durará esta burbuja de infraestructura? Porque, colega, 150 millones al mes es una pasta, y si los modelos open source no terminan de despegar, Reflection podría tener que apretarse el cinturón.
Segun ha adelantado el medio TechCrunch AI.



