Otra vez con las violaciones en Juego de Tronos: ¿es que no aprendemos?
The latest episode of House of the Dragon goes back to what the series is known for: sexual assaults that do nothing for plot or character development
Venga, va, otra vez. La última de House of the Dragon ha vuelto a caer en el mismo pozo que la serie original: una violación que no pinta nada en la trama. Y yo me pregunto, ¿en serio? ¿Después de todo el meneo que hubo con la temporada final de Juego de Tronos, con las críticas por el exceso de violencia sexual gratuita, todavía no han aprendido la lección?
Mira, no es que yo sea un puritano ni nada. Entiendo que la violencia forma parte de ese mundo de dragones y puñaladas, pero hay una línea muy fina entre usarla para contar algo y usarla porque sí, para crear impacto barato. Y esta escena, la del último episodio, es de las segundas. No aporta nada al desarrollo de los personajes, no mueve la historia hacia ningún sitio interesante. Es como si los guionistas dijeran: 'Bueno, ya que estamos, metemos una violación random, que la gente se queje y hable de la serie'.
Lo peor es que no es la primera vez. La serie original de Juego de Tronos se llenó de críticas precisamente por esto. Recordemos a Sansa en esa temporada que todos queremos olvidar, o a tantas otras mujeres que pasaron por el aro de la violencia sexual sin que sirviera para nada más que para generar morbo. Y ahora, con House of the Dragon, que tenía la oportunidad de hacer las cosas mejor, de centrarse en la política, la ambición y el drama familiar sin recurrir a estos trucos fáciles, vuelven a las andadas.
Es una pena, porque la serie tiene material de sobra para ser buena sin necesidad de esto. Los conflictos entre los Targaryen, las luchas de poder, los dragones... hay tela que cortar. Pero parece que los showrunners no se fían de su propio guion y necesitan estos golpes de efecto para mantener la atención. Y no, no me vale el argumento de que 'es histórico' o 'es realista en ese mundo'. Es ficción, tío, y si decides incluir algo así, haz que tenga un propósito, que duela por algo más que por la imagen.
Al final, lo que consiguen es que la gente se canse. Que cada vez que veamos una escena de tensión sexual en la serie, pensemos: 'ya están otra vez con la misma mierda'. Y eso, amigo, no es buen entretenimiento. Es pereza creativa.
Según ha adelantado el medio Kotaku.



