Nintendo se cansa de los listos: Furukawa amenaza con pedir el DNI para comprar cartas Pokémon
During a meeting with shareholders, Shuntaro Furukawa said that the intense world of Pokémon Card flipping is on their radar and mentions requiring government ID isn't off the table
Oye, colega. ¿Sabes esa sensación de ir a la tienda, ver una caja de cartas Pokémon y pensar "ostia, igual me llevo un par de sobres para echar el rato"? Pues ya sabes lo que pasa: llegas y no queda ni una puta baraja. Vacío. Como si hubiera pasado un huracán con carrito del Carrefour. Esto tiene un nombre y es la pesadilla de cualquier coleccionista de verdad: los revendedores, los flippers, los listos de turno que compran todo al por mayor para venderlo al triple en Wallapop.
Pues bien, el presidente de Nintendo, Shuntaro Furukawa, parece que por fin se ha dado cuenta del desastre. En una reunión con accionistas, ha soltado que van a tomar medidas en serio contra estos especuladores. Y no, no es un farol. Ha dicho algo que me ha dejado helado: que pedir el DNI para comprar cartas no está descartado. Sí, como lo oyes. El carnet de identidad para pillar un sobre de Pokémon. Parece una locura, pero cuando has impreso miles de millones de cartas y ni con esas cubres la demanda, algo huele a podrido en Dinamarca.
El problema es gordo. No hablamos de cuatro frikis haciendo cola a las 6 de la mañana. Esto es una industria paralela de tíos con bots, contactos y pasta que se llevan las tiradas enteras antes de que lleguen a las estanterías. Y mientras, los chavales se quedan sin su Charizard o su Pikachu porque algún gracioso lo tiene en un plástico duro esperando a que suba de precio. Nintendo dice que quiere "proteger la experiencia de compra", pero vamos, que más que proteger, lo que quieren es cortar de raíz el chanchullo.
Lo curioso es que no es la primera vez que pasa. Con las consolas, con los muñecos de Amiibo, con todo. Pero con las cartas Pokémon ha llegado a un punto casi ridículo. Hay colecciones enteras que no ves en tienda porque están en manos de especuladores. Furukawa ha dicho que están "evaluando opciones", y que una de ellas es pedir identificación. Suena heavy, pero igual es lo único que funciona. Porque si ni imprimiendo billones de cartas logras que un niño pueda comprar un sobre, algo falla.
Y ojo, que no es solo un problema de niños. Hay adultos que flipan con el coleccionismo y les jode igual. Pero la imagen de un crío llorando porque no hay cartas y un tío con 40 cajas en el maletero vendiéndolas a precio de oro es de traca. Nintendo ha dicho que no se van a quedar de brazos cruzados. Veremos si es verdad o queda en un brindis al sol.
Segun ha adelantado el medio Kotaku.



