Microsoft le ha dado dos hostias a Zenimax Online y la segunda duele más que la primera
$2 billion over 10 years can't save you from Xbox.
Mira, tío, no sé tú, pero a mí esto de los recortes en Xbox me está empezando a cansar. Y no lo digo porque me haya pillado el toro a mí, que soy un simple periodista de videojuegos, sino porque hay estudios que se están llevando la peor parte sin haber hecho nada malo. El caso de Zenimax Online Studios, los creadores de The Elder Scrolls Online, es para mearse de rabia. En dos años, Microsoft les ha dado dos hostias que ni un sparring de boxeo, y la segunda duele más porque ya sabían lo que se les venía encima.
Vamos por partes, que esto tiene miga. En julio de 2025, Microsoft soltó una oleada de despidos que dejó temblando a medio sector. Y ojo, no fue solo eso: cancelaron Project Blackbird, el nuevo MMO en el que Zenimax llevaba trabajando más de cinco años. Sí, cinco años. Más de 300 personas dándole vueltas a un proyecto que, según cuentan, hasta Phil Spencer (el antiguo jefazo de Xbox) estaba enganchadísimo. Lo tenían previsto para 2028, pero nada, fuera. Adiós a medio lustro de trabajo, a 62 puestos de trabajo según el aviso WARN, y a la ilusión de un equipo que se había dejado el alma en ello.
Y lo peor no es eso. Lo peor es que, después de aquel mazazo, el estudio se recompuso. Hablé con ellos en enero, y la productora ejecutiva Susan Kath decía que el equipo estaba motivado, que tenían ganas de seguir adelante. El director del juego, Nick Giacomini, también soltaba lo de 'estamos emocionados'. Pero claro, cuando te pegan una primera vez, te levantas, te sacudes el polvo y sigues. Cuando te pegan la segunda, ya no es tan fácil. Y aquí llega el segundo puñetazo: más despidos esta misma semana. Otra vez. Sin piedad.
Lo que me jode es que Microsoft tiene pasta. Hablamos de 2.000 millones de dólares en 10 años solo para una cosa. Pero no, parece que prefieren darle patadas a un estudio que ha demostrado saber hacer las cosas bien con ESO, que sigue teniendo su comunidad y su chispa. ¿Qué coño quieren? ¿Matar el MMO? Porque si es así, lo están consiguiendo. Mientras tanto, juegos como Guild Wars 3 se anuncian y la competencia se mueve, pero aquí estamos, viendo cómo se tira por la borda el talento de un equipo que se merecía un respeto.
En fin, que no me extraña que la prensa especializada esté escandalizada. Porque cuando tienes un estudio que ha sacado adelante un MMO vivo durante años, que ha capeado tormentas, y le das dos hostias seguidas, no es solo una mala decisión empresarial. Es una putada a los que curran. Y yo, desde mi barra de bar digital, solo puedo decir que ojalá se les atragante el café a los de Redmond.
Segun ha adelantado el medio PC Gamer.



