Microsoft está matando los juegos más interesantes antes de que nazcan
If you wished for more pizazz at this year's Xbox Showcase, there's lots of it buried in an growing graveyard of cancelled Xbox games.
Vale, colega, siéntate que te voy a contar una. Microsoft lleva unos años haciendo limpieza en sus estudios de videojuegos como si estuviera ordenando el trastero de su abuela. Despidos masivos, estudios cerrados, y ahora resulta que han cancelado un montón de proyectos que pintaban muy bien, según los que los probaron. Y ojo, que no hablo de basurilla, sino de juegos que dentro de la compañía tenían a la gente emocionada.
El caso es que han cambiado de jefe: Phil Spencer se fue y ahora manda Asha Sharma, que viene con la tijera bien afilada para un 'reset' de Xbox. Y en ese reset, se han cargado cosas como 'Odyssey', el juego de supervivencia de Blizzard que llevaba cinco años cociéndose. Hasta el ex presidente de Blizzard, Mike Ybarra, decía que había jugado horas y que era una pasada. Una escritora del estudio lo llamó 'jodidamente bonito'. Pero nada, a la basura.
Y esto no es un caso aislado. Hay al menos cinco juegos prometedores que han volado por los aires. Y yo me pregunto: ¿de verdad era necesario? Porque Microsoft está forrada, tío. Saca millones incluso mientras invierte burradas en inteligencia artificial. Pero resulta que prefieren no arriesgarse con juegos que podrían molar, y se centran en cosas seguras como 'Gears of War: E-Day', que sí, está bien, pero no es exactamente una bomba de originalidad.
El problema es que los juegos más chulos son los que arriesgan. Los que te hacen decir '¿esto qué coño es?'. Y Microsoft los está matando antes de que vean la luz, mientras se aferran a franquicias viejunas y esperan a que llegue 'The Elder Scrolls 6' para salvarles el culo. Una pena, porque si algo nos ha enseñado la historia de los videojuegos es que las ideas locas a veces se convierten en obras maestras.
Así que, mientras ellos hacen caja con lo seguro, nosotros nos quedamos sin saber qué podría haber sido de esos proyectos. Y no, no me trago eso de que eran 'decisiones difíciles pero necesarias'. A veces, ser pragmático es aburrido, y en los videojuegos, el aburrimiento es el peor enemigo.
Según ha adelantado el medio PC Gamer.



