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Videojuegos

Los modders de Fallout 4 se unen a la protesta de los trabajadores de Microsoft contra los despidos masivos en Bethesda

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Today, July 15th, unionised Microsoft workers are set to hold a series of co-ordinated rallies outside the offices of Xbox-owned studios, in protest of the mass layoffs t

Los modders de Fallout 4 se unen a la protesta de los trabajadores de Microsoft contra los despidos masivos en Bethesda

Vale, colega, siéntate que te voy a contar una movida que está pasando ahora mismo y que mezcla lo más cafre de la industria del videojuego con una pizca de rebeldía digital de la buena. Resulta que hoy, 15 de julio, los trabajadores sindicalizados de Microsoft han montado unas protestas coordinadas delante de las oficinas de varios estudios que son de Xbox, y todo por los despidos masivos que están cayendo en Bethesda. Pero lo mejor no es eso, lo mejor es que los modders de Fallout 4 se han apuntado a la fiesta y han llenado el juego de carteles de protesta y monos de la Vault con el logo de OneBGS, que es el sindicato de los currelas de ZeniMax. Vamos, que el yermo postapocalíptico se ha convertido en una puta asamblea sindical.

Te pongo en contexto, que esto no es solo un capricho de cuatro frikis con tiempo libre. Los despidos en Bethesda han sido una hostia para la comunidad, pero sobre todo para los trabajadores que llevaban años currando en juegazos como Starfield o el propio Fallout 4. La empresa, que ahora es de Microsoft desde que se comió a ZeniMax, decidió recortar plantilla como si fuera lo más normal del mundo, y claro, la gente se ha cabreado. Pero aquí lo flipante es que los modders, que son esos héroes anónimos que arreglan bugs que los desarrolladores ni tocan, han decidido usar el propio juego como altavoz. Y no es coña: han creado carteles con lemas tipo 'Solidaridad con los trabajadores' o 'No a los despidos', y los han esparcido por todo el mapa de Fallout 4. Hasta han diseñado monos de la Vault con el logo del sindicato OneBGS, que es como el chándal de la protesta pero en versión nuclear.

Esto me parece una pasada, tío. Porque no es solo un gesto simbólico, es una forma de meter el dedo en la llaga a una industria que se está volviendo una mierda con esto de los despidos masivos. Si te paras a pensarlo, los modders siempre han sido el alma de estos juegos, los que mantienen vivo el cotarro cuando las compañías ya han pasado página. Y ahora, en lugar de limitarse a poner un mod de tetas gigantes o un rifle láser que dispara unicornios, están usando su arte para apoyar a los currelas. Es como si los jugadores, que muchas veces son los primeros en quejarse de que los juegos salen rotos, se pusieran del lado de los que los hacen. Tiene su guasa, porque Bethesda ha tenido siempre una relación amor-odio con los modders: les deben la vida (literalmente, porque sin los mods Skyrim y Fallout 4 habrían muerto hace años), pero también los ningunean cuando les conviene. Y ahora resulta que los modders les devuelven el favor, pero no con un parche, sino con una protesta.

La movida de los despidos no es nueva, ojo. En los últimos años, la industria del videojuego ha estado echando a miles de trabajadores como si fueran sobras de un buffet libre. Microsoft, que se gastó más de siete mil millones de pavos en comprar ZeniMax, ahora se pone en plan 'ah, pues no hace falta tanta gente'. Y los sindicatos, que en este sector son casi una rareza, han dicho basta. Lo de hoy son protestas en varias ciudades, con gente plantada delante de las oficinas de Xbox, y los modders se han sumado desde sus casas. Es una coordinación que flipas, porque mientras unos están en la calle con pancartas de verdad, otros están en el juego virtual haciendo lo mismo. Y eso, colega, es una forma de protesta que no habías visto antes. No es solo un post en Twitter o un vídeo de YouTube, es una invasión del propio producto que la empresa vende. Imagínate que abres el juego, te pones a darle al vago por el páramo y te encuentras una manifestación en Diamond City. Es surrealista, pero también muy efectivo.

Yo creo que esto marca un antes y un después en cómo los jugadores pueden apoyar a los trabajadores. Hasta ahora, lo máximo que hacíamos era quejarnos en foros o boicotear un juego, pero esto es más directo. Los modders están usando el propio universo de Fallout, que ya de por sí es una crítica al capitalismo y al desastre corporativo, para denunciar lo que pasa en la vida real. Porque si algo enseña Fallout es que las grandes corporaciones, como Vault-Tec, se pasan por el forro a la gente. Y ahora Bethesda, que creó ese mundo, está haciendo lo mismo con sus empleados. La ironía es tan bestia que casi duele.

Y luego está el tema de los monos de la Vault con el logo de OneBGS. Es un detalle cojonudo, porque el mono de la Vault es el uniforme por excelencia del juego, el que todos los personajes llevan al empezar. Que los modders lo hayan tuneado con el símbolo sindical es como decir: 'oye, que aquí los que curran son los que merecen respeto, no los directivos que se forran'. Además, el número de la Vault, el 76 o el 111, siempre ha tenido un significado, pero ahora el OneBGS le da un toque reivindicativo. Me encanta porque es un guiño a los que saben, pero también una declaración de intenciones para los que no están puestos. Y lo mejor es que estos mods están disponibles para descargar, así que cualquiera puede unirse a la protesta desde su pantalla. Es como una manifestación virtual, pero sin salir de casa ni tener que aguantar el frío.

No sé tú, pero a mí esto me parece más interesante que la mayoría de las noticias de videojuegos de este año. Porque no habla de un nuevo DLC o de un parche, habla de cómo la comunidad se organiza para defender a los que hacen posible los juegos. Y ojo, que Microsoft no se va a echar atrás solo por unos carteles en Fallout 4, pero la presión mediática y simbólica cuenta. Los sindicatos han dicho que esto es solo el principio, y si los modders siguen sumándose, la cosa puede escalar. Ya verás como en unos meses hay mods de protesta en Skyrim, en Starfield o hasta en el puto Minecraft. La creatividad de la gente cuando se cabrea es imparable.

En fin, que hoy es un día raro para los que amamos los videojuegos. Por un lado, te jode que despidan a gente que ha currado en juegos que te han marcado. Por otro, te alegra ver que los jugadores no se quedan callados y que los modders, esos magos del código, usan su poder para algo más que poner tetas o armas rotas. Esto es una lección de solidaridad en un sector que muchas veces parece una jungla. Y mientras tanto, en Fallout 4, los yermos están llenos de carteles que gritan justicia. No sé, tío, a veces la realidad supera a la ficción, pero aquí la ficción se ha convertido en el altavoz de la realidad. Qué puta locura.

Segun ha adelantado el medio Rock Paper Shotgun.

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