Los códigos de descuento de los creadores de contenido están llenando las arcas de las tiendas de videojuegos
Game codes distributed by content creators to their community drive significant additional revenue for game storefronts, according to new research by provider Tebex , although its data pointed to t
Mira, te voy a contar una cosa que me ha dejado pensando. Resulta que los creadores de contenido, esos tíos que ves en Twitch o YouTube partiéndote la cara con juegos, no solo viven de las donaciones y los anuncios. Según un estudio de Tebex, los códigos de descuento que reparten entre su gente están generando un pastizal para las tiendas de videojuegos. Y no es una tontería: hablamos de un aumento bestial en las ventas, como si el simple hecho de que tu youtuber favorito te pase un código te hiciera sentir parte de algo.
Y ojo, que esto no es casualidad. Los datos de Tebex, que son los que han soltado la liebre, apuntan a que estos códigos no solo atraen a compradores nuevos, sino que fidelizan a los que ya estaban. Es como cuando tu colega te dice 'oye, que he encontrado un chollo' y tú te lanzas a comprar sin pensarlo. Pues eso, pero a lo bestia, con cifras que harían palidecer a cualquier estrategia de marketing tradicional.
Pero lo más flipante es cómo cambia el juego para las tiendas pequeñas. Porque una cosa es que una empresa grande, tipo Steam, tenga su propio sistema de descuentos, pero otra muy distinta es que una tienda indie dependa de que un creador de contenido le dé un empujón. Y según el estudio, funciona. Los códigos personalizados, esos que parecen un guiño del creador a su comunidad, están moviendo millones. Es como si el creador de contenido se convirtiera en el vendedor de confianza, el que te dice 'tío, este juego mola, y encima te lo dejo barato'.
Ahora, no te creas que todo es color de rosa. El estudio también deja caer que esto puede ser una espada de doble filo. Porque si el creador de contenido se cansa o cambia de juego, la tienda se queda colgada. Pero mientras tanto, los números son tochos: más ingresos, más descargas, más gente en la comunidad. Y todo gracias a un código de cuatro letras que te llega por un directo.
En fin, que el negocio de los videojuegos ya no es lo que era. Ahora los que mandan son los que tienen una cámara y un micrófono, y las tiendas que lo pillen van a forrarse. Así que ya sabes, la próxima vez que veas un código en un stream, piensa que no es solo un descuento: es la nueva forma de vender juegos.
Según ha adelantado el medio GamesIndustry.



