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Videojuegos

Las consolas ya no son consolas, son PCs cojas y caras

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As prices go up and exclusives dry up, the old "plug-and-play" argument has never been flimsier.

Las consolas ya no son consolas, son PCs cojas y caras

Mira, te voy a ser sincero: llevo años viendo cómo las consolas intentan vendernos la moto de que son algo especial, pero cada vez que miro lo que hacen, me acuerdo de aquel titular de PC Gamer de hace seis años: 'Bueno, supongo que hemos ganado la guerra de las consolas'. Y la verdad, cada día tengo más claro que el PC se llevó el gato al agua, pero no porque las consolas sean malas, sino porque han decidido convertirse en PCs de pacotilla con etiqueta de precio hinchado.

Lo último de Sony es la hostia: primero anuncian que en 2028 van a dejar de fabricar discos físicos, y de paso cierran las tiendas online de PS3 y Vita. Todo junto, como quien se arranca una tirita de golpe. Y oye, que me parece bien que quieran optimizar costes, pero lo que están haciendo es decirte bien claro: 'A partir de ahora, compras lo que yo te diga, cuando yo te diga y como yo te diga'. Porque claro, si eliminas a los intermediarios como Walmart o GameStop, te quedas con todo el pastel. Y eso, colega, es lo que pasa cuando los ejecutivos dicen en público que quieren sacarle más dinero a cada usuario de PlayStation. No es que lo escondan, es que lo gritan.

Y luego está Microsoft, que va de guay con sus adquisiciones y su Game Pass, pero que al final también está en el mismo lío. Las exclusivas ya no son lo que eran, porque todo acaba saliendo en PC antes o después. Así que dime tú qué coño diferencia a una Xbox de un PC con Windows, aparte de que no puedes cambiarle la gráfica ni meterle un teclado sin que parezca un bicho raro. Es un PC peor, más caro y con menos libertad.

El argumento de 'plug-and-play' siempre ha sido la excusa de las consolas. Pero eso se va al carajo cuando tienes que pagar 80 pavos por un juego digital que en Steam te cuesta 50, o cuando te obligan a tener suscripción para jugar online. Y encima, con los precios de las GPU por las nubes por culpa de la IA, parece que las consolas podrían tener una oportunidad, pero no: se empeñan en subir sus precios también. La PS5 Pro va a costar lo que un PC decente, pero sin la flexibilidad.

Al final, lo que me jode es que las consolas se han rendido. Han dejado de ser esa máquina que encendías y jugabas sin pensar, para convertirse en un PC con limitaciones, pero con el mismo rollo de actualizaciones, descargas y dependencia de internet. Y lo peor es que los que pierden son los que quieren tener algo simple y que funcione. Pero oye, que cada uno que haga lo que quiera. Yo me quedo con mi PC, que al menos puedo decidir cómo y dónde juego, sin que nadie me diga que me tengo que tragar su tienda o su suscripción.

Segun ha adelantado el medio PC Gamer.

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