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La teoría más loca sobre 'La Odisea' sitúa a Ulises en el islote de Perejil durante siete años

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¿Y si Ulises estuvo atrapado en un islote español? Sí, ese Ulises, el homérico, el mismo que logró detener al ejército griego, que venció

La teoría más loca sobre 'La Odisea' sitúa a Ulises en el islote de Perejil durante siete años

Mira, colega, hay teorías históricas que parecen sacadas de un chiste de borrachos, pero luego resulta que hasta tienen su miga. La que te traigo hoy es de esas: un catedrático francés se empeñó en que Ulises, el de la Odisea, pasó siete años encerrado en la isla de Perejil. Sí, ese pedrusco de 15.000 metros cuadrados que está a 200 metros de Marruecos y que en 2002 casi monta un pollo diplomático entre España y Marruecos. ¿Te imaginas? El héroe homérico, el que se cargó a Polifemo y se rió de las sirenas, viviendo en un islote sin agua potable ni vecinos. Pues hay quien lo defiende a capa y espada.

La cosa viene de lejos. En 1902, un tal Victor Bérard publicó un libro titulado 'Les Phéniciens et l'Odyssée'. Y este tío no era un flipao cualquiera: era catedrático, de los que se toman la mitología en serio. Su teoría es que la Odisea no es un cuento de hadas, sino un documento geográfico. Vamos, que Homero estaba describiendo sitios reales, pero con un filtro poético. Y Bérard aplicó un método que llamó 'topología': bajo cada nombre griego buscó el original semítico, porque los helenos llegaron después y tradujeron los topónimos fenicios sin borrarlos del todo. Un lío de idiomas y culturas que se mezclan.

Y aquí viene lo gordo. Según Bérard, la isla de Calipso, Ogigia, no es un lugar inventado. Es Perejil. La cueva que describe la Odisea, con una entrada de 20 metros de alto y dos salas interiores, encaja con una cueva real que hay allí. Y el nombre de la ninfa, Calipso, viene del griego 'kalypto', que significa ocultar. Isla del Escondrijo, vamos. De ahí, Bérard saca que 'I-spania' deriva de eso. Y de 'I-spania', España. O sea, que el nombre de nuestro país podría venir de un islote donde un héroe griego estuvo preso por una ninfa. ¿Te quedas loco, eh?

Pero no solo Bérard defendió esto. Un siglo después, el rector de la Universidad de Salamanca también se apuntó a la teoría. Y un articulista de la época, Eduardo Gómez de Baquero, conocido como Adrenio, le dio bombo en sus columnas. El tío era un furibundo escribidor en revistas, con miles de artículos, y resumió la tesis de Bérard para el público español. Así que no es una idea de un loco solitario; tiene su escuela.

Ahora, piensa en la ironía. El islote de Perejil, que hoy es un símbolo de tensiones geopolíticas, podría ser el lugar donde Ulises lloró durante siete años por no poder volver a Ítaca. Porque sí, en la Odisea, Calipso lo retiene a la fuerza, ofreciéndole inmortalidad a cambio de que se quede con ella. Pero Ulises, que era un terco, prefería volver a su mujer, Penélope, y a su reino. Así que pasó siete años en esa isla, hasta que los dioses intervinieron y lo liberaron. Si la teoría es cierta, esos siete años los pasó en un pedrusco que hoy no tiene ni una fuente de agua potable. Menuda condena.

Y luego está el tema del nombre. Bérard dice que 'I-spania' significa 'isla del escondrijo', en referencia a Calipso. Pero eso es una etimología muy rebuscada. La mayoría de los historiadores creen que España viene del fenicio 'I-span-ya', que significa 'costa de los conejos'. O algo así. Pero Bérard, con su método topológico, lo reinterpreta todo. Y aunque suene a chaladura, tiene su lógica: los fenicios navegaban por el Mediterráneo y dejaban nombres por todas partes. Los griegos, al llegar, los adaptaban. Así que no es descabellado que el nombre de España tenga raíces fenicias. Pero ¿venir de una isla donde Ulises estuvo preso? Eso ya es más difícil de tragar.

Lo curioso es que esta teoría no es nueva, pero resurge cada cierto tiempo, sobre todo cuando hay tensión en el islote. En 2002, cuando Marruecos ocupó Perejil y España lo desalojó, los periódicos se llenaron de referencias a la Odisea. Y es que el sitio tiene algo mágico, como si encerrara secretos milenarios. Pero, seamos sinceros, es más probable que Ulises estuviera en algún lugar de Grecia o Italia que en un islote frente a Marruecos. Aunque, oye, la imaginación es libre.

Para mí, lo más fascinante de esta historia no es si es verdad o no, sino cómo una teoría tan peregrina puede tener seguidores durante más de un siglo. Bérard era un académico serio, pero su método topológico es más especulativo que científico. Y aun así, hay quien lo defiende. Es como esas teorías que dicen que los egipcios construyeron las pirámides con ayuda extraterrestre. Tienen su encanto, pero no se sostienen.

En cualquier caso, la próxima vez que veas un mapa y veas el islote de Perejil, acuérdate de Ulises. Quizás no estuvo allí, pero la leyenda es más bonita que la realidad. Y, oye, si la teoría es cierta, al menos podemos decir que España tiene un origen mitológico. No está mal para un país que a veces parece sacado de una tragedia griega.

Según ha adelantado el medio Xataka.

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