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La Steam Machine cuesta un pastón y no va a bajar: Valve confirma que la crisis de la memoria sigue empeorando

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A grim outlook

La Steam Machine cuesta un pastón y no va a bajar: Valve confirma que la crisis de la memoria sigue empeorando

Vale, sentaos. Vamos a hablar de la Steam Machine, ese cacharrito que Valve ha vuelto a sacar del cajón y que, para empezar, cuesta más de mil pavos. Mil. Y sin mando. Que no es moco de pavo, oye. Pero lo gordo no es el precio de salida, que ya te deja seco, sino que según los propios ingenieros de Valve, esto no va a mejorar. Al contrario. Va a peor. Y no es que sean catastrofistas, es que están viendo los números en crudo.

Resulta que el problema no es solo que los componentes valgan un riñón ahora mismo, sino que los centros de datos de inteligencia artificial se están llevando todo. Literalmente. Esa burbuja de la IA que no para de crecer necesita memoria, necesita almacenamiento, necesita de todo. Y claro, lo que se va para allá, no llega a nuestras consolas, ni a nuestros PC, ni a las Steam Machines. Es como si el vecino del quinto se llevara toda el agua caliente y a ti te tocase ducharte con agua fría. Pues eso.

El ingeniero de Valve, Yazan Aldehayyat, lo soltó en una entrevista con Bloomberg y no se anduvo con rodeos: "Sinceramente, sigue empeorando". Y añadió que lo que vemos en las tiendas ahora mismo es el reflejo de lo que pasó hace meses. Que el mercado al por mayor ya está mucho más jodido de lo que se ve en los lineales. Vamos, que lo que pagas hoy por un disco duro o por memoria RAM es una ganga comparado con lo que te van a clavar dentro de unos meses. Y no es coña.

Encima, el otro ingeniero, Pierre-Loup Griffais, metió el dedo en la llaga: "Estamos construyendo todo lo que podemos. La capacidad de memoria nos limita". O sea, que Valve no puede fabricar más Steam Machines aunque quisiera, porque no hay suficientes chips. Y los que hay, se los rifan las empresas de IA. Es el puto caos. Y mientras, el usuario medio, el que solo quiere jugar al CS2 o al Baldur's Gate 3, se queda con cara de póker y la cartera llorando.

Y ojo, que esto no es cosa solo de Valve. La misma movida la está sufriendo Microsoft con Xbox. Hace nada, la CEO de Xbox, Asha Sharma, soltó que espera que los costes de memoria se dupliquen antes de 2027. Vamos, que si ahora la Series X cuesta lo que cuesta, prepárate para que suba otro pico. Y Lenovo también dijo que esto es la nueva normalidad. Que los precios de la RAM no van a bajar, que nos acostumbremos. Una fiesta, vamos.

Pero lo que más me jode de todo esto es cómo la IA se está cargando el mercado de consumo. No es que la inteligencia artificial sea mala, ojo, pero el hecho de que empresas como OpenAI, Google o Meta estén comprando memoria a espuertas para sus centros de datos (algunos ni siquiera construidos aún) está dejando al gamer de a pie sin opciones. Es como si la industria del videojuego estuviera pagando el pato de una fiesta a la que no ha sido invitada. Y Valve, que siempre ha sido un poco la oveja negra del sector, ahora se encuentra con que no puede producir suficientes máquinas porque no hay materia prima. Es irónico, porque ellos querían democratizar el PC gaming con la Steam Machine, y al final va a ser un producto de lujo para cuatro privilegiados.

Ahora, no todo es tan negro. En la misma entrevista, los ingenieros de Valve dejaron caer que no les preocupa tanto vender millones de Steam Machines. Que el objetivo es otro: meter a la gente en el ecosistema de Valve y en el gaming de código abierto. Vamos, que la Steam Machine es más un señuelo, una excusa para que la gente se pase a SteamOS y a Linux, que un producto para hacer caja. Y eso, oye, tiene su lógica. Valve ya gana pasta con las comisiones de Steam, no necesita vender consolas como churros. Pero para el que se gasta 1.049 dólares en la versión de 512 GB, que sepa que no solo se lleva un chisme caro, sino que está pagando por una idea. Y esa idea, por ahora, es más cara que un piso en Madrid.

Y luego está el tema de los plazos. Aldehayyat dijo que lo que vemos ahora en las tiendas es el reflejo de lo que pasó hace tres o seis meses. Eso significa que la tormenta perfecta aún no ha llegado a los escaparates. Que lo peor está por venir. Así que si estabas esperando a que la Steam Machine bajase de precio para pillarla, igual te toca esperar sentado. O mejor, sentado y ahorrando, porque cuando la cosa se ponga fea de verdad, los precios van a volar. Y no solo la Steam Machine, todo: PC, consolas, componentes sueltos... Todo.

En fin, que la jugada está clara. La IA se ha convertido en el agujero negro del hardware y los gamers somos los que pagamos el pato. Valve lo sabe, Microsoft lo sabe, y nosotros, los que estamos en medio, solo podemos mirar cómo los precios suben y las existencias bajan. Y mientras, la Steam Machine, ese proyecto que parecía muerto y resucitó, se enfrenta a un futuro incierto. No por falta de interés, sino por falta de chips. Qué bonito es el capitalismo, ¿verdad?

Así que ya sabes. Si tienes una Steam Machine o estás pensando en comprarla, hazte a la idea de que no vas a ver una rebaja en mucho tiempo. Y si no tienes una, igual es mejor que te olvides y te montes un PC con Linux, que te va a salir más barato y encima le das una patada en el culo a Windows. Pero eso ya es otro debate.

Segun ha adelantado el medio GamesRadar.

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