La nueva película de Resident Evil dura 95 minutos y eso ya nos dice cómo va a ser la cosa
The official runtime of Zach Cregger’s Resident Evil adaptation has finally been revealed by AMC Theaters, and it’s almost as long as the very first 2002 film.
Vale, colega, siéntate que te cuento. Resulta que la nueva peli de Resident Evil que dirige Zach Cregger —el tío de Barbarian, esa joya del terror que te dejó noqueado— ya tiene metraje oficial. Y no, no es una maratón de tres horas. Según ha colgado AMC Theaters, la cosa se queda en una hora y 35 minutos. Exacto: 95 minutos. Ni más ni menos.
Y ojo, porque esto no es un dato random. Esto es una declaración de intenciones. La película sale en septiembre, así que aún no hay entradas a la venta, pero ya puedes ir marcando en el calendario si eres de los que no se pierden ni un estreno de la saga. Pero vamos al lío: ¿qué coño significa que dure 95 minutos? Pues que Cregger no ha venido a hacer una épica de tres actos con giros argumentales cada diez minutos. Ha venido a darte gasolina pura, a que no respires durante hora y media.
Mira, la primera peli de 2002, la de Paul W. S. Anderson con Milla Jovovich, duraba 100 minutos. Esta es cinco minutos más corta. Y no es casualidad. Cregger ya había soltado en abril, en una charla con PlayStation, que la historia va de "seguir a un personaje del punto A al punto B". O sea, una experiencia lineal, sin pausa, sin tiempo para mear. El tío lo describió como "un viaje loco donde todo va escalando y escalando". Suena a montaña rusa, ¿verdad? Pues eso.
Pero lo mejor es que los rumores de las proyecciones de prueba ya apuntaban a esto. Los que la han visto en secreto la llaman "un viaje de adrenalina sin frenos" y, atención, "la Mad Max: Furia en la carretera del terror". Vamos, que si esperas una peli de zombies lentos y tiros a mansalva, igual te llevas una sorpresa. Porque Cregger ha dicho claro que no va a haber tantos zombies como esperas. El protagonista, un tal Bryan interpretado por Austin Abrams, es perseguido por una criatura concreta —la que sale en el tráiler— en una pesadilla dentro de Raccoon City durante los eventos de Resident Evil 2.
Y aquí viene lo interesante: Cregger no quiere rehacer los juegos. No le interesa contarte otra vez la historia de Jill, Chris o Leon. Él quiere meterte en la piel de un ciudadano de a pie, un pringao que se levanta un día y se encuentra el apocalipsis zombie en su barrio. Eso es más terror psicológico que acción desenfrenada. Y con 95 minutos, no hay tiempo para explicaciones chorras ni monólogos de villano. Es supervivencia pura y dura.
Pero no te preocupes, fan de la primera hora. El tío ha dicho que es un fanático de la saga y que ha metido referencias para los que tienen ojo de lince. De hecho, los más cafeteros ya han pillado algún guiño en el tráiler. Así que no, no va a ser una herejía como aquella peli de Resident Evil: The Final Chapter que parecía un videoclip de los 2000. Esto promete ser más serio, más tenso, más claustrofóbico.
Y oye, que el dato del metraje no es una tontería. En el cine de terror, el tiempo lo es todo. Una peli de 90 minutos puede ser una puta maravilla si sabes dosificar la tensión. Mira Barbarian, que dura 102 minutos y te deja roto. Cregger sabe lo que hace. Si ha decidido que esto dure 95 minutos, es porque ha calculado que ese es el tiempo justo para que el espectador esté al borde del infarto sin que le dé un jamacuco.
Así que ya sabes. El 18 de septiembre (o cuando sea que llegue a tu cine) prepárate para 95 minutos de sudor frío, persecuciones y un tío corriendo por Raccoon City mientras una cosa horrible le pisa los talones. Sin pausas, sin respiro. Como debe ser.
Según ha adelantado el medio IGN.



