La demanda de memoria RAM se va a disparar tanto que en 2030 necesitaremos casi el doble de lo que hay ahora en todo el mundo
More to come? Joy.
Tranquilo, siéntate, que te voy a contar una movida que te va a hacer sentir que estamos viviendo en una peli de ciencia ficción cutre, pero real. Resulta que los investigadores han soltado un dato que, la verdad, da hasta yuyu: para 2030, la demanda de memoria DRAM va a superar a la oferta en 28.7 exabytes. O sea, casi tanto como toda la memoria RAM que hay ahora mismo en el planeta. Y no, no es coña.
Vale, igual te suena a chino, pero déjame que te lo ponga en perspectiva. Imagínate que hoy en día hay, no sé, 30 exabytes de RAM repartidos entre todos los móviles, portátiles, servidores y consolas del mundo. Pues en 2030, solo el agujero que va a quedar entre lo que se necesita y lo que se fabrica va a ser de 28.7 exabytes. Es como si de repente nos quedáramos sin la mitad de la memoria que ya tenemos. Y no es que vayamos a tener menos, es que vamos a necesitar muchísima más y no vamos a ser capaces de producirla a tiempo.
La culpa de todo esto la tiene, como no, la inteligencia artificial. Pero no la IA esa de los chatbots que te cuentan chistes malos, sino la que está detrás de los modelos de lenguaje, los entrenamientos masivos y los servidores que no paran de tragar datos. Cada vez que le das a un botón en ChatGPT o usas un filtro de fotos cutre, hay un montón de memoria RAM sudando la gota gorda. Y eso solo va a ir a más.
El problema es que fabricar DRAM no es como hacer churros. Necesitas obleas de silicio, procesos litográficos de cojón y tiempo, mucho tiempo. Las fábricas no se montan de la noche a la mañana, y los fabricantes como Samsung, SK Hynix o Micron ya están corriendo para ampliar producción, pero parece que no van a llegar. Según los estudios, para 2030 el déficit podría ser tan bestia que ni siquiera duplicando la capacidad actual se cubriría todo lo que se necesita.
Y aquí viene lo gordo: esto no solo afecta a los centros de datos de las grandes tecnológicas. También nos va a salpicar a los mortales. Si la demanda se dispara y la oferta no puede seguir el ritmo, los precios de la RAM se van a poner por las nubes. ¿Te acuerdas de cuando hace unos años una baratija de 8 GB de DDR4 costaba un riñón? Pues prepárate para que vuelva la fiesta de los precios hinchados. Los gamers, que ya estamos acostumbrados a pagar burradas por las gráficas, vamos a tener que hipotecarnos para montar un PC decente.
Además, el contexto geopolítico no ayuda. Taiwán, que es donde se fabrica la mayor parte de los chips avanzados, está en el punto de mira de China. Cualquier movida allí puede paralizar la producción global. Y aunque hay planes para construir fábricas en Estados Unidos o Europa, eso lleva años. Mientras tanto, la demanda sigue creciendo como una bestia sin control.
Lo peor de todo es que no parece que haya una solución fácil. Los investigadores proponen cosas como mejorar la eficiencia de los algoritmos para que necesiten menos memoria, o apostar por tecnologías alternativas como la memoria de cambio de fase o la MRAM. Pero todo eso está aún en pañales. La DRAM tradicional es la reina del baile y no va a ser destronada de la noche a la mañana.
En fin, que si tienes un PC con 16 GB de RAM y crees que vas sobrado, igual te conviene empezar a ahorrar. Porque en unos años, tener 32 GB va a ser lo mínimo para no quedarte colgado, y los precios van a ser de infarto. La tecnología avanza, sí, pero a veces parece que vamos a trompicones, con la demanda siempre un paso por delante de la oferta.
Y tú, ¿qué crees? ¿Estamos ante una crisis de memoria que va a cambiar la industria para siempre, o todo esto es una exageración de los que viven del dramatismo? Yo, desde luego, no me fío. Mejor ir guardando la cartera.
Según ha adelantado el medio PC Gamer.



