La CWA se planta: Microsoft, a juicio por despedir a trabajadores de Xbox de forma ilegal
The Communications Workers of America (CWA) union and their Canadian offshoot CWA Canada have filed unfair labour practice complaints against Microsoft, accusing the company of having mishandled the recent
Vale, colega, siéntate un momento porque esto tiene miga. El sindicato Communications Workers of America (CWA) y su filial canadiense han decidido plantar cara a Microsoft. Y no es para menos: han presentado una queja formal por prácticas laborales injustas contra la empresa de Redmond, acusándola de haber gestionado como el culo los despidos masivos en Xbox. Vamos, que no se han andado con chiquitas.
La movida viene de lejos. En enero de este año, Microsoft anunció que iba a echar a 1.900 empleados de su división de videojuegos, incluyendo Xbox y Activision Blizzard. Sí, has leído bien: casi dos mil personas a la calle de golpe. Y claro, cuando haces eso, la gente se cabrea. Pero lo que ha hecho saltar por los aires todo es que, según la CWA, Microsoft no solo ha despedido a gente, sino que lo ha hecho de forma ilegal. Literalmente, el sindicato dice que la empresa ha "despedido injustamente a personas" y que ha violado la ley laboral de Estados Unidos y Canadá.
¿Y por qué es esto tan gordo? Pues porque no es la primera vez que Microsoft se mete en líos con los sindicatos. De hecho, la compañía ha tenido un historial bastante tenso con la CWA, especialmente después de la compra de Activision Blizzard. Recordemos que, para que el acuerdo saliera adelante, Microsoft prometió que respetaría los derechos sindicales de los trabajadores. Pero luego, cuando han llegado los despidos, parece que se han olvidado de esas promesas. O, como mínimo, no las han cumplido del todo.
La CWA no se ha quedado de brazos cruzados. Han presentado una queja formal ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales de Estados Unidos (NLRB) y otra ante su equivalente en Canadá. En la queja, afirman que Microsoft no consultó a los sindicatos antes de tomar la decisión de despedir a tanta gente, lo que es una violación directa de la ley. Además, aseguran que la empresa discriminó a algunos trabajadores que estaban en proceso de sindicalización o que ya eran miembros del sindicato. Vamos, que han echado a los que más ruido podían hacer.
Y aquí viene lo más divertido (o triste, según se mire): Microsoft, en un comunicado oficial, ha dicho que "respetamos los derechos de nuestros empleados y estamos comprometidos con un diálogo abierto con los sindicatos". Pero luego, en la práctica, han hecho lo que les ha dado la gana. Es como cuando tu colega te dice que te va a invitar a cenar y luego te hace pagar la cuenta. Una tomadura de pelo.
Lo peor de todo es que estos despidos no han sido una sorpresa. La industria del videojuego está en un momento de crisis bastante heavy. Después del boom post-pandemia, las empresas se han dado cuenta de que han contratado a demasiada gente y ahora están ajustando cuentas. Pero eso no justifica que se salten la ley. Si Microsoft quería recortar personal, podía haberlo hecho de forma ordenada, negociando con los sindicatos y buscando alternativas como recolocaciones o bajas voluntarias. Pero no, ellos prefirieron ir a lo bestia.
Y ojo, que esto no es solo un problema de Microsoft. Es un síntoma de algo más grande. Las grandes tecnológicas están cada vez más en el punto de mira por sus prácticas laborales. Amazon, Google, Meta… todas han tenido sus escándalos. Pero Microsoft siempre había intentado mantener una imagen de empresa "progresista" y "amigable" con los trabajadores. Con esta movida, se les ha caído la careta.
La CWA ha dejado claro que no se van a rendir. Van a pelear hasta el final, y si hace falta, llegarán a los tribunales. Y la verdad, ojalá ganen. Porque si Microsoft sale impune de esto, será un precedente peligroso. Otras empresas podrían pensar que pueden despedir a quien quieran sin consecuencias. Y eso, colega, no es justo.
En el fondo, esto va de algo más que de unos cuantos despidos. Va de si los trabajadores tienen derecho a organizarse y a que se les escuche. Va de si las promesas de las grandes empresas valen algo. Y va de si, en un mundo donde el dinero manda, la gente de a pie tiene alguna posibilidad de defender sus derechos. Por ahora, la pelota está en el tejado de Microsoft. Veremos cómo juegan.
Según ha adelantado el medio Rock Paper Shotgun.



