La CTF se muere, y nadie parece querer salvarla
It never got better than capture the flag.
Tranquilo, colega, que no voy a soltarte el rollo de siempre. Todos hemos oído eso de que el Captura la Bandera es el modo perfecto, el que lo tiene todo, el que te hace sentir como un puto héroe cuando llegas a tu base con la bandera enemiga y el corazón a mil. Pero, ¿sabes qué? Eso fue hace veinte años. Ahora, la CTF es ese amigo que ya no sale de fiesta, que se queda en casa con las persianas bajadas y que solo ves en las reuniones de Whatsapp que nadie quiere organizar.
Y no, no es nostalgia barata. Es que los juegos de hoy han matado a la CTF. Los mapas son pasillos de colores, los movimientos son más lentos que una resaca de domingo y las partidas duran lo que un pedo en una cesta. Antes, en el Quake o el Unreal Tournament, robabas la bandera y te perseguía medio equipo mientras saltabas como un poseso. Ahora, te pegan un tiro desde el otro lado del mapa porque el diseño es una mierda o porque el juego te ha puesto un marcador de objetivos que te dice por dónde ir. ¿Dónde está la emoción de perderse, de hacer una ruta cutre por el flanco y que te salga bien?
Lo peor es que los estudios lo saben. Han visto que la gente prefiere modos más simples, como el team deathmatch, donde solo tienes que apuntar y disparar sin pensar. O el modo bomba, que es para los que les gusta el postureo táctico y el 'yo soy más listo que tú'. La CTF pide algo que ya no se lleva: coordinación, paciencia y un poco de locura. Y en un mundo donde los juegos te dan medallas por respirar, pedir eso es demasiado.
Mira, yo no digo que la CTF sea el modo perfecto. Digo que es el modo que te enseña a jugar. Te obliga a entender el mapa, a respetar al equipo contrario y a saber cuándo correr y cuándo esconderte. Pero eso, amigo, ya no vende. Y por eso está en peligro de extinción, como los dinosaurios o los putos juegos sin microtransacciones.
Así que, si todavía tienes un juego con CTF, juega una partida. Disfruta del caos, de los robos imposibles y de las banderas que caen a dos metros de la base. Porque, como todo lo bueno, se va a acabar. Y entonces, solo nos quedarán los recuerdos y los vídeos de YouTube.
Segun ha adelantado el medio PC Gamer.



