Gerard Way de My Chemical Romance no ha jugado al Baldur's Gate 3, pero en un concierto ya ha dejado claro lo que piensa
As we await news on Baldur's Gate 4 (if it does happen), Baldur's Gate 3 remains a top tier RPG people seemingly can't get enough of. My Chemical Romance singer and songwriter Gerard Way - who's also a comic book writer -
Mira, no sé vosotros, pero yo cuando voy a un concierto de una banda que me gusta, lo último que se me pasa por la cabeza es preguntarle al cantante si se ha pasado un videojuego. Pero bueno, el mundo es un sitio maravilloso y lleno de gente peculiar, y resulta que en un bolo de My Chemical Romance, un fan con más moral que el Alcoyano le preguntó a Gerard Way si le había dado al Baldur's Gate 3. Y la respuesta, colegas, es un puñetazo en la mesa de la nostalgia.
Resulta que el tío, que es un friki de pro (porque sí, ha hecho canciones para el Final Fantasy y es un fan confeso de Dungeons & Dragons), no ha tenido tiempo ni para asomarse al juegazo de Larian. Pero ojo, que no es un ignorante. Gerard Way, en medio de un concierto, con el personal coreando y las guitarras a punto de explotar, soltó que solo había jugado al Baldur's Gate 1. Y no al 2 ni al 3. Pero que sí, que se había pasado la expansión de Icewind Dale. Vamos, que es de los míos, de los que mamamos los RPG de la vieja escuela cuando el tiempo era un lujo y los gráficos eran pixeles con encanto.
Y aquí viene lo bueno: el tío no solo contestó, sino que preguntó a la gente si el Baldur's Gate 3 molaba. Y claro, el respetable rugió que sí. Y Gerard, con esa chispa de sabio que tienen los que han vivido el auge de los 16 bits, dijo: “Me lo imaginaba. El primero era la hostia, era lo más parecido a jugar al D&D en aquella época”. Y ahí lo tienes, una declaración de amor a los orígenes del rol.
Yo, que soy un carca del buen rollo, entiendo perfectamente a Gerard. El Baldur's Gate 3 es una obra maestra, sí, pero es un puto monstruo de horas. Tiene más contenido que la discografía entera de My Chemical Romance y encima te pide que te tomes en serio las decisiones. No es un juego para echarle un rato entre gira y gira. Es un compromiso. Es como casarte con un elfo oscuro y tener que gestionar una casa con sus pavos y sus dramas. Y Gerard, con su agenda de estrella del rock y escritor de cómics, no tiene tiempo para eso. Y lo respeto.
Pero lo que mola de verdad de esta historia no es si ha jugado o no. Es que demuestra que el Baldur's Gate 3 ha trascendido el mundillo de los videojuegos. Que hasta un tío que se sube a un escenario delante de 50.000 personas se para a hablar de ello. Que la cultura del rol, del D&D, de los RPG de toda la vida, ha calado en la masa. Y que un artista como Gerard Way, que podía estar hablando de su último disco o de cómo se inspiró para el próximo, prefiere dedicar cinco minutos de su concierto a comentar un juego de 1998 y a preguntar por el de 2023. Eso es autenticidad, joder.
Y ojo, que el tío no se cortó. Dijo alto y claro que el Baldur's Gate 1 era “lo más parecido a jugar al D&D en aquella época”. Y es verdad. Porque entonces no tenías cinemáticas de infarto ni diálogos con voz. Tenías que leer, imaginar y rezar para que no te matara un oso. Y eso, para los que hemos crecido con ello, es sagrado. El Baldur's Gate 3 es la evolución lógica, pero el primero era la semilla. Y Gerard lo sabe.
Así que, mientras esperamos noticias de un posible Baldur's Gate 4 (que Larian ha dicho que no, pero ya se sabe cómo van estas cosas), me quedo con la imagen de un cantante de rock respondiendo a un fan sobre un juego de rol de los 90. Porque al final, el buen gusto no entiende de géneros musicales ni de pantallas. Y si alguien como Gerard Way te dice que el Baldur's Gate 1 molaba, es que tienes que hacerle caso. Y si no has jugado al 3, hazlo. Pero con tiempo. Y con una cerveza al lado. Como Dios manda.
Según ha adelantado el medio Eurogamer.



