Saltar al contenido
Tecnología

Fora, la agencia de viajes con IA que ya vale mil millones: ¿un chollo o una burbuja?

Compartir X Facebook

Travel agency Fora announced a $60 million Series D round led by Forerunner and Tactile Ventures, valuing the company at $1 billion.

Fora, la agencia de viajes con IA que ya vale mil millones: ¿un chollo o una burbuja?

Colega, siéntate, que te voy a contar una movida que me ha dejado pensando. Resulta que una agencia de viajes llamada Fora, que usa inteligencia artificial para organizarte las vacaciones, acaba de levantar 60 millones de dólares en una ronda Serie D. Y no es una ronda cualquiera: la han liderado Forerunner y Tactile Ventures, y gracias a ella, la empresa ya vale 1.000 millones de dólares. Sí, has oído bien: unicornio. Pero, ¿de verdad una agencia de viajes, por muy tecnológica que sea, vale eso? Vamos a desgranarlo.

Lo primero que me viene a la cabeza es: ¿no estamos ya hasta el gorro de que todo lo que toque la IA se convierta en oro? Porque parece que el mercado está en modo 'ponle IA a cualquier cosa y verás cómo sube la valoración'. Y ojo, no digo que Fora sea un timo. De hecho, la idea es bastante sólida: una agencia de viajes que usa algoritmos para recomendarte destinos, vuelos, hoteles y actividades basándose en tus gustos, tu historial y hasta tu estado de ánimo. Pero, ¿hace falta una valoración de mil millones para eso?

Vamos a poner contexto. El sector de las agencias de viajes online lleva años en una guerra de precios y comisiones. Booking, Expedia, Kayak... todos compiten por quedarse con tu reserva. Y luego están las agencias tradicionales, esas que te llaman para venderte un crucero que no te puedes permitir. Fora llega con un enfoque diferente: te promete una experiencia personalizada, como si tuvieras un conserje digital que te conoce mejor que tu ex. Y la verdad, la propuesta mola. Pero que una empresa que, hasta donde sabemos, no es rentable (porque la mayoría de startups no lo son en esta fase) valga mil millones, me huele un poco a burbuja tecnológica de manual.

La ronda Serie D es clave. Normalmente, cuando llegas a esa etapa, ya deberías tener un modelo de negocio probado y estar cerca de la rentabilidad. Pero Fora está en plena expansión, contratando a saco y quemando pasta en marketing y desarrollo. Los inversores, en este caso Forerunner (que ya invirtió en Warby Parker y Glossier) y Tactile Ventures, apuestan a que la IA va a revolucionar la forma de viajar. Y puede que tengan razón. Pero también puede que estén montando un castillo de naipes que se desmorone si la competencia reacciona o si la IA no da los resultados esperados.

¿Qué hace Fora diferente? Pues básicamente, su plataforma no solo te busca vuelos baratos. Te pregunta qué tipo de viajero eres, si prefieres playa o montaña, si viajas solo o en familia, si eres de los que madrugan para ver amaneceres o de los que salen de fiesta hasta las tantas. Con esos datos, la IA te genera un itinerario completo, con recomendaciones de restaurantes, excursiones y hasta seguros de viaje. Y todo se puede reservar desde la misma app, sin tener que saltar de web en web. Es cómodo, sí, pero también es un modelo que depende mucho de la calidad de los datos y de los algoritmos. Si la cagas con una recomendación, el cliente se cabrea y se va a Booking.

Además, el mercado de las agencias de viajes online está muy fragmentado. Hay startups que han intentado hacer algo parecido y han fracasado estrepitosamente. Por ejemplo, la española TravelPerk, que también usa IA para viajes de empresa, vale bastante menos y lleva años intentando ser rentable. O la americana TripActions, que también tiene un enfoque similar. Fora tiene que demostrar que su tecnología es realmente superior y que puede fidelizar clientes en un sector donde la lealtad brilla por su ausencia. La mayoría de la gente compara precios y se va al más barato.

Otra cosa que me chirría es la valoración. Un billón de dólares es una cifra redonda, muy de manual de Silicon Valley. Pero, ¿cuántos ingresos tiene Fora para justificar eso? No lo sabemos, porque la empresa no ha hecho públicos sus números. En rondas anteriores, se hablaba de que facturaban unos 50 millones anuales, pero con un crecimiento rápido. Si multiplicas eso por 20, te da la valoración. Pero eso es una salvajada. Empresas como Airbnb, que es el rey del sector, vale 80 mil millones y tiene ingresos de 8 mil millones. Fora, con 50 millones de ingresos, vale mil millones. Es una locura. O los inversores saben algo que nosotros no, o estamos ante una sobrevaloración gorda.

También hay que tener en cuenta el contexto macro. Los tipos de interés están altos, el dinero está caro y los inversores ya no son tan generosos como en 2021. Que Fora haya conseguido esta ronda es una señal de que los fondos todavía creen en la IA como la próxima gran cosa. Pero también es un riesgo. Si la economía se ralentiza y la gente empieza a recortar gastos en viajes, Fora va a sufrir. Porque viajar es un lujo, no una necesidad. Y cuando aprieta el cinturón, lo primero que se recorta son las vacaciones.

En el lado positivo, la IA puede ayudar a optimizar costes. Por ejemplo, Fora puede usar sus algoritmos para negociar mejores precios con hoteles y aerolíneas, o para predecir la demanda y ajustar las ofertas. También puede automatizar el servicio al cliente con chatbots, reduciendo la necesidad de humanos. Pero eso también tiene un límite. La gente, cuando viaja, quiere sentir que hay un ser humano detrás si algo sale mal. Si tu vuelo se cancela o te roban la cartera, no quieres hablar con un bot. Quieres a alguien que te solucione el problema. Y ahí, las agencias tradicionales tienen ventaja.

Fora ha anunciado que usará el dinero para expandirse a nuevos mercados, sobre todo en Europa y Asia. También quieren mejorar su producto de IA y contratar a más ingenieros. Suena bien, pero es una carrera contrarreloj. Porque mientras ellos crecen, los gigantes como Google también están metiendo IA en sus buscadores de viajes. Google Travel ya te recomienda destinos basándose en tus búsquedas. Y lo hace gratis, sin comisiones. ¿Por qué iba a pagar alguien por un servicio premium si Google te lo da por la cara? Esa es la gran pregunta que Fora tiene que responder.

En mi opinión, esto es un movimiento típico de Silicon Valley: coger un sector tradicional, meterle tecnología y venderlo como la revolución. Y a veces funciona, como con Uber o Airbnb. Pero otras veces, la burbuja explota. Fora tiene un producto interesante, pero la valoración me parece excesiva. Ojalá me equivoque y se convierta en el próximo gigante de los viajes. Pero, por ahora, me lo tomo con pinzas. Veremos si dentro de dos años sigue siendo unicornio o se convierte en pony.

Según ha adelantado el medio TechCrunch.

Más sobre Tecnología

Ver todo →