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El remake de Black Flag me ha hecho darme cuenta de que igual no hacía falta tocarlo

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I'm not sure we ever needed a remake.

El remake de Black Flag me ha hecho darme cuenta de que igual no hacía falta tocarlo

Tío, he pasado el finde enganchado al Black Flag Resynced. Y sí, mola. Me ha pegado un subidón de nostalgia de cojones, de esos que te hacen recordar por qué te compraste la Xbox One en su día. Pero mientras navegaba por el Caribe y veía a Edward Kenway hacer el mismo gilipollas de siempre, me ha asaltado una duda existencial: ¿de verdad necesitábamos esto?

Vale, el Resynced es más bonito. Los gráficos están más apañados, los reflejos del agua te dejan flipando y todo tiene ese brillo de juego moderno que tanto le gusta a Ubisoft. Pero, colega, ¿sabes qué? El juego original ya era una pasada. Y no me refiero solo a que envejeciera bien, que también. Me refiero a que todo lo que mola en este remake ya molaba en el Black Flag de 2013.

La gracia de aquel juego era que te sentías un pirata de verdad. Tenías que gestionar tu barco, planificar las rutas, esquivar tormentas y, cuando llegaba el momento de abordar un galeón, la cosa se ponía tensa. Ahora, con el Resynced, han quitado casi toda la fricción. Y ojo, que entiendo que la accesibilidad mola, pero no a costa de cargarte la experiencia.

Te pongo un ejemplo: las misiones de sigilo. En el original, si te veían, cagaste. Tenías que repetir, esconderte, esperar el momento justo. Era un coñazo a veces, pero también te hacía sentir que tus decisiones importaban. En el Resynced, puedes agacharte donde quieras, pero las misiones de sigilo ya no tienen condiciones de fallo. Vamos, que puedes ir a lo loco y no pasa nada. ¿Dónde está la gracia? Es como jugar al escondite con un niño pequeño que se tapa los ojos y cree que no le ves.

Y no sigo con el tema de escalar. Han hecho que trepar sea supersónico. Ahora subes por cualquier pared como si fueras Spiderman. Pero, tío, parte de la magia del Assassin's Creed original era que tenías que pensar cómo moverte. Buscar agarres, calcular saltos, evitar caídas. Ahora es todo automático y te pierdes esa sensación de control. Es como si te dieran un coche de F1 para ir a comprar el pan: sí, llegas antes, pero te has perdido el paseo.

Mira, yo soy el primero que se emociona con los remakes. Me encanta volver a juegos de mi infancia con gráficos mejorados y mecánicas pulidas. Pero el Black Flag Resynced me ha hecho plantearme si a veces no es mejor dejar las cosas como están. El original sigue siendo un juegazo. Puedes comprarlo por cuatro duros en cualquier tienda de segunda mano o en las rebajas de Steam. Y te va a dar exactamente la misma experiencia que este remake, pero con más personalidad.

Porque, seamos sinceros, el Resynced es un refrito. Un lavado de cara bonito, pero sin alma. Han quitado cosas que hacían único al Black Flag original para hacerlo más 'accesible' y 'moderno'. Y al final, te queda un juego que está bien, pero que no te sorprende. No te hace sentir nada nuevo. Es como volver a ver tu peli favorita pero con actores diferentes: te sabes todos los diálogos, pero la magia ya no está.

Yo creo que Ubisoft se ha equivocado de enfoque. En lugar de hacer un remake, podrían haber hecho una remasterización decente. Subir la resolución, mejorar las texturas, pulir algún que otro bug, y ya. Pero no, han querido reinventar la rueda y han terminado haciendo una rueda cuadrada. Que sí, que rueda, pero da tumbos.

Y ojo, que no digo que el Resynced sea un mal juego. Para alguien que no haya jugado nunca al Black Flag original, igual es una pasada. Pero para los que ya lo vivimos en su día, sabe a poco. Es como cuando te reencuentras con un amigo del instituto y te das cuenta de que ya no tenéis nada en común. La nostalgia es una trampa, tío.

Al final, lo que me ha quedado claro es que el Black Flag original sigue siendo el rey. El Resynced es un sucedáneo, un recuerdo edulcorado de lo que fue. Y aunque me haya pegado un buen rato con él, me ha servido para valorar aún más el juego de verdad. Así que, si tienes el original, no te molestes en comprar esto. Y si no lo tienes, hazte un favor y juega al de 2013. Te prometo que no te arrepentirás.

Segun ha adelantado el medio PC Gamer.

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