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El regreso de Black Flag: más que un lavado de cara, una segunda oportunidad para el pirata que llevas dentro

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Vale, confieso que cuando anunciaron el remake de Black Flag me entró la misma mezcla de emoción y escepticismo que cuando te dicen que van a restaurar un barco viejo: ¿le pondrán un motor nuevo o solo una capa de pintura? Pues resulta que los de Ubi

El regreso de Black Flag: más que un lavado de cara, una segunda oportunidad para el pirata que llevas dentro

Vale, confieso que cuando anunciaron el remake de Black Flag me entró la misma mezcla de emoción y escepticismo que cuando te dicen que van a restaurar un barco viejo: ¿le pondrán un motor nuevo o solo una capa de pintura? Pues resulta que los de Ubisoft han ido más allá. No solo han pulido las texturas y mejorado los reflejos del agua (que ya era un espectáculo visual en su día), sino que han metido contenido nuevo que merece la pena desgranar.

Lo primero que flipé es que la historia principal sigue siendo la misma que nos enganchó hace años, con Edward Kenway haciendo de las suyas en el Caribe. Pero lo jugoso está en las misiones secundarias. Ahora hay tres nuevos tripulantes que te piden ayuda con sus problemas personales: un carpintero, un cura y un tipo misterioso que no me fío ni un pelo. Si les echas una mano, no solo se suben al Jackdaw, sino que te desbloquean habilidades nuevas para el barco. Es como si de repente tu velero se convirtiera en un acorazado con extras.

Y hablando de personajes, han dado caña a Blackbeard y Stede Bonnet. En el original, estos dos tíos tenían un arco argumental que se desinflaba como un globo pinchado. Aquí les han puesto un final digno, con más diálogos y escenas que les dan el cierre que merecían. Me alegra, porque siempre me supo a poco ver cómo se esfumaban sin más.

Las misiones secundarias, como los asesinatos y los contratos navales, también han recibido un lavado de cara. Ahora puedes aceptarlas más fácilmente desde el menú, sin tener que navegar hasta el culo del mapa. Y aparece Milo van der Graaff en persona para darte los encargos. Este tío tiene pinta de ser un listillo, no me fiaría de él ni aunque me pagara en doblones.

En resumen, Black Flag Resynced es el tipo de remake que respeta el original pero se atreve a meter mano donde hace falta. Si te gustó el juego de 2013, esto es como volver a casa y encontrarte la nevera llena. Y si nunca lo jugaste, es una oportunidad de oro para subirte al barco. Yo ya estoy planeando mi ruta de saqueo.

Segun ha adelantado el medio PCGamesN.

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