El final de Cyberpunk: Edgerunners iba a ser todavía más jodido de lo que ya fue
David and Lucy’s story almost ended on a much more horrific note than it already did
Vale, colega, siéntate que te cuento una cosa que te va a dejar flipando. Todos los que hemos visto Cyberpunk: Edgerunners sabemos lo que pasa al final. David se va de este mundo hecho un colador, Lucy se queda sola en la Luna, y nosotros con el corazón hecho un ocho. Pero resulta que los creadores de esta locura animada estuvieron a punto de hacerlo todavía más heavy. Sí, más heavy que ver a un chaval de diecisiete años convertirse en un cyborg con más metal que carne.
Según ha soltado uno de los guionistas, el final original era mucho más oscuro. Y no me refiero a que David se quedara sin un brazo o algo así, no. Hablamos de que la historia de amor entre David y Lucy casi termina con ella muerta. Imagínate: en lugar de que David se sacrifique para que Lucy pueda cumplir su sueño de ver la Luna, ella se queda atrapada en el complejo de Arasaka, y David se vuelve loco intentando rescatarla. Al final, él acaba como un enemigo más de los que controlan la ciudad, y ella se queda sola en un sitio peor que cualquier tumba. Menuda mierda, ¿verdad?
Pero lo que más me jode de todo esto no es que el final fuera a ser más triste. Es que los capos de la serie dijeron: 'Eh, tíos, que esto es demasiado para el público, suavizadlo un poco'. Y entonces llegaron al final que conocemos, que tampoco es un puto cuento de hadas, pero al menos deja un rayito de esperanza con Lucy en la Luna. Aunque, seamos sinceros, todos sabemos que esa tía está jodida para siempre después de ver cómo se despedazaba su amor.
Lo flipante es que este cambio no fue solo por hacer la historia más digerible. También querían que el mensaje calara mejor: en Night City, el sistema siempre gana, pero al menos puedes elegir cómo perder. David eligió perder para que Lucy ganara, y eso, aunque duela, es más bonito que un final donde los dos acaben siendo carne de cañón para las corporaciones.
Así que, la próxima vez que veas el último capítulo y te entren ganas de llorar (a mí me pasa siempre, no te voy a mentir), piensa que podría haber sido mucho peor. Y agradece que alguien con dos dedos de frente decidió que ya teníamos suficiente con ver a David convertirse en un cyborg loco, sin necesidad de cargarnos a Lucy también.
Segun ha adelantado el medio Kotaku.



