El domingo es para hacer el gilipollas, y Cliffy B. lo sabe bien
You know what, reader? Sundays are for whatever you goddamn feel like. Go swimming. Get lost in the woods. Take a kintsugi pottery class. Fix a broken appliance. Eat more than one hot dog. Learn Welsh. Smash your kintsugi pottery and take another class to repair it. Rearrange towels. Borrow some sug
Mira, colega, los domingos son sagrados. No por lo de ir a misa ni hostias, sino porque es el único día de la semana donde puedes hacer lo que te salga de los cojones sin sentirte culpable. El otro día leía en Rock Paper Shotgun que los domingos son para perderse en el bosque, comerse más de un perrito caliente o aprender galés. Y yo flipé, porque pensé: "Joder, Cliffy B. ha hecho justo eso, pero a su manera".
Resulta que Cliff Bleszinski, el tío que nos dio Gears of War y luego se pegó el batacazo con Boss Key Productions en 2018, ha estado estos años curándose las heridas. Y no con un puto curso de kintsugi, que arreglar cerámica rota con oro mola, pero él prefirió algo más bestia: hacerse amigo del actor de Dear Evan Hansen, un musical de Broadway. El tío se ha tatuado 'comedy and tragedy' en el brazo, como un drama queen de instituto, y ha soltado que internet se rió de él cuando su estudio se fue a la mierda. "Me rompió, y encima la gente se lo tomaba a coña", dice. Y yo le entiendo, porque cuando te va mal en esta industria, el público es una jauría.
Pero lo que me jode de verdad no es eso. Es que el artículo se va por las ramas hablando de un juego nuevo, Zero Parades, que parece una copia barata del estilo de Disco Elysium. Y yo digo: ¿otra vez con lo mismo? El texto suelta que el tiempo es una construcción social, como el género y la raza, y que en un agujero negro el pasado y el futuro se mezclan en un grito eterno. Vale, tío, muy profundo, pero ¿qué coño tiene que ver con los domingos? Pues todo, porque el domingo es el único momento donde el tiempo deja de ser una puta dictadura y haces lo que te da la gana.
Lo que pasa es que la industria del videojuego está llena de gente que se cree muy lista con sus subtextos y sus giros de guión, pero luego son incapaces de pillar un domingo y disfrutarlo sin pensar en el lunes. Cliffy B. al menos tuvo los cojones de decir "me largo" y dedicarse al teatro. Eso es más auténtico que todos los juegos que intentan ser Disco Elysium sin tener ni puta idea de por qué funcionaba. Así que ya sabes: este domingo, olvídate de los análisis sesudos y haz el gilipollas. Que ya habrá tiempo para ser serio el lunes.
Según ha adelantado el medio Rock Paper Shotgun.



