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El DLC de Doom: The Dark Ages te devuelve la movilidad que pedías a gritos y es una carta de amor a 35 años de matar demonios

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Thanks to a new Chain Spear weapon, a wealth of new movement abilities have opened up for the Slayer in this "10 to 12 hour" expansion.

El DLC de Doom: The Dark Ages te devuelve la movilidad que pedías a gritos y es una carta de amor a 35 años de matar demonios

Mira, te voy a ser sincero: cuando salió Doom: The Dark Ages, yo flipé con la atmósfera y el diseño, pero algo me chirriaba. Ese Slayer tan tanque, tan pesado, que se movía como si llevara una armadura de plomo. Echaba de menos la agilidad de Doom Eternal, esos saltos y giros que te hacían sentir como un puto acróbata del infierno. Pues bien, id Software ha escuchado las plegarias y el nuevo DLC Revelations llega para arreglarlo. Y no, no es un parche menor: es un 'expansión' de pago de 10 a 12 horas que te devuelve la movilidad, pero con un toque nuevo.

La clave está en el Chain Spear, una lanza con cadena que es como el Meathook de Eternal pero pasado de rosca. Te permite engancharte a los enemigos, balancearte, clavarlos y hasta usarlos de catapulta. El Slayer empieza el DLC sin armadura, con el escudo roto, y tiene que ir recuperando poderes. Eso significa que no eres un tanque desde el minuto uno: eres frágil, y la movilidad no es un lujo, es una necesidad. Y eso, colega, es una gozada. Las arenas de combate están diseñadas para que uses la cadena constantemente, saltando de un lado a otro, esquivando y reventando cabezas. Es como si hubieran cogido lo mejor de The Dark Ages y lo hubieran mezclado con la velocidad de Eternal.

Pero no todo es acción. El DLC tiene dos caras bien diferenciadas: un 60% es campaña, donde sigues al Slayer en su caída y redención, hasta un momento que promete cambiar el mundo para siempre. El otro 40% es endgame puro y duro: Master Levels, desafíos de la Praetor Suit, puzzles, y lo que más me ha llamado la atención, niveles clásicos. Literalmente, han cogido niveles de Doom 2 y los han reconstruido en el motor gráfico nuevo, llenos de demonios. Es una carta de amor a los 35 años de historia de la saga, y se nota que los desarrolladores han puesto el corazón.

Y luego está el Uber Boss. Cuando consigues la Astral Key, puedes enfrentarte a un jefazo que, si lo derrotas, desbloquea cuatro zonas de combate que, según id Software, son lo más difícil que han hecho nunca. Me juego un cuerno a que la gente va a estar semanas intentando pasárselas.

En resumen, Revelations no es un DLC de relleno. Es la culminación de tres décadas y media de matar demonios, con un equilibrio perfecto entre ser un tanque y un ninja. Si te flipó The Dark Ages pero sentiste que le faltaba chispa, este DLC te va a poner los dientes largos. Y si eres de los que lloraron cuando quitaron el dash de Eternal, prepárate: la movilidad ha vuelto, y viene con cadena.

Según ha adelantado el medio PCGamesN.

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