El día que la IA se cargó una asignatura entera en Brown: 22 sobresalientes que desaparecieron en el examen presencial
AI cheating leads to "a failed society," professor says.
Tío, te voy a contar una historia que flipas. Resulta que en la Universidad de Brown, una de las más pijas de Estados Unidos, un profesor de economía llamado Javier Serrano descubrió que sus alumnos estaban usando ChatGPT para copiar en un examen online. Pero no fue un caso típico de cuatro pringados pillados, fue una auténtica carnicería académica.
El colega Serrano es ciego desde los 17 años, pero se ha hecho un hueco en Harvard y ahora enseña en Brown. O sea, no es un profesor que se deje engañar fácilmente. Notó que las respuestas del examen online eran raras: correctas pero con un estilo rebuscado, como de robot. Así que metió las preguntas en ChatGPT y, sorpresa, el algoritmo respondía exactamente igual que sus alumnos. La jugada estaba cantada.
Entonces, el tío hizo algo que ningún otro profesor se había atrevido: convocó un examen presencial. Les dijo a los estudiantes: "Mirad, no voy a anular el examen online todavía. Os doy una oportunidad: si en el presencial sacáis notas parecidas, lo contamos todo. Si no, lo tiro a la basura y os evaluaré solo con el final". Vamos, como un farol de póker pero con la carrera de por medio.
Y aquí viene lo gordo: 18 estudiantes se borraron de la asignatura inmediatamente. Otros 9 ni se presentaron al examen presencial. De esos 27 que desaparecieron, 22 habían sacado un 10 perfecto en el examen online. O sea, el 81% de los que copiaron se esfumaron cuando tocaba demostrar lo que sabían. Los que sí se presentaron pasaron de una media de 96 a un 48. Casi la mitad del conocimiento volatilizado por la IA.
Serrano no se corta un pelo: "No podemos elegir convertirnos en idiotas", dice. Y tiene razón. Esto no es solo un problema de notas falsas, es que esos alumnos no aprendieron nada. Se saltaron el proceso de pensar, de equivocarse, de entender. Y luego van a salir al mundo real sin saber hacer ni la o con un canuto.
Lo más heavy es que Brown, como universidad, está ahora en modo pánico. ¿Cómo cojones regulas esto? Porque no es un caso de "un alumno copia en un examen", es que la tecnología ha hecho que copiar sea más fácil que respirar. Y los estudiantes, en lugar de aprovechar la IA para aprender mejor, la usan para escaquearse. Es como si tuvieras un Ferrari y lo usases solo para ir al súper.
Al final, esto va de confianza. El profe confió en que sus alumnos harían lo correcto, y le devolvieron un 22 de 10 en el examen online. Ahora, la universidad se pregunta si el sistema educativo tal como lo conocemos tiene sentido. Porque si cualquiera puede pasar un examen con ChatGPT, ¿para qué sirve el examen? Y si los alumnos no aprenden, ¿qué coño estamos haciendo?
Según ha adelantado el medio ArsTechnica AI.



