El desastre de Quantic Dream: despidos que entierran Star Wars Eclipse antes de nacer
Earlier this week, French video game union STJV called for a national industry strike, starting with a picket line held at Detroit: Become Human developer Quantic Dream's physical studio. The union claimed that 115 jobs were at risk of layoffs as part of an "internal reorganisation." Now, based
Colegas, sentaos que os voy a contar una historia de las que duelen. Quantic Dream, esos que nos regalaron Detroit: Become Human y Heavy Rain, están metidos en un follón de los gordos. Resulta que hace unos días, el sindicato francés STJV lió una huelga nacional en el sector del videojuego, y montaron un piquete en la misma puerta del estudio. El motivo: 115 trabajadores en la cuerda floja por una 'reorganización interna' que suena más a tijeretazo que a otra cosa. Pero lo que han contado los propios desarrolladores es de traca: si esos despidos se llevan a cabo, Star Wars Eclipse, el juegazo de la galaxia que tenían entre manos, no se termina ni de coña.
Uno de los currantes, que se hace llamar Jules, lo dejó bien clarito en una entrevista con Gamekult (traducida por VGC): 'La huelga no es sabotaje, es intentar salvar el juego'. Y suelta la perla: esos 115 empleados no son un exceso, son justo lo que falta. Vamos, que están hasta el gorro de trabajar con lo justo, con la presión de sacar adelante un proyecto mastodóntico mientras los jefes confían en que la pasión les hará echar horas de más. 'Es imposible mantener una industria sostenible así', remata Jules, y no le falta razón.
Pero la cosa se pone más surrealista. Resulta que la protesta coincidió con una visita de Lucasfilm Games para ver cómo iba el desarrollo de Eclipse. Y otro desarrollador, Théo, soltó la bomba: 'El juego no puede terminarse literalmente si se aplica el plan de despidos tal como está ahora'. Necesitan a esos 115 colegas, que llevan ya un mes sin poder trabajar, perdidos, mientras podrían estar aprendiendo las herramientas específicas del proyecto. Un mes de producción tirado a la basura, tíos.
Y ojo, que esto no es solo un problema de Quantic Dream. Es el reflejo de una industria que juega con fuego: recortan plantillas, precarizan a los trabajadores y luego se sorprenden cuando los juegos salen mal o se cancelan. Star Wars Eclipse, que prometía ser un pepino, pende de un hilo por la avaricia de unos cuantos. Ojalá los sindicatos y la presión de los estudios obliguen a rectificar, porque si no, nos quedamos sin otra joya galáctica.
Segun ha adelantado el medio Rock Paper Shotgun.



