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El crío que destripó el GTA 6 con una Firestick sale del psiquiátrico y vuelve al ruedo judicial

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Arion Kurtaj, a member of the Lapsus$ hacking group, was behind a 2022 hack of Rockstar that revealed GTA 6 to the world more than a year before it was announced.

El crío que destripó el GTA 6 con una Firestick sale del psiquiátrico y vuelve al ruedo judicial

Mira, tío, a veces la realidad supera a la ficción. Y no me refiero al puto GTA 6, que ya lleva una década de hype. Hablo de Arion Kurtaj, el chaval que en 2022 se cargó el mayor secreto de Rockstar con una chusta de Amazon, un móvil y la tele de un Travelodge. Pues resulta que este tío, que lleva desde 2023 encerrado en un psiquiátrico de seguridad por ser un peligro público, ha salido. Sí, como lo lees. Ahora está en una prisión normal, esperando un nuevo juicio que, por cierto, coincide con el puto mes de lanzamiento del GTA 6 en noviembre. La ironía es tan gorda que te partes.

Vamos a situarnos, colega. Kurtaj no era un crío que se coló en el ordenador de su padre. Era miembro de Lapsus$, ese grupo de hackers adolescentes que se cargaron a Uber, Nvidia, BT y, la guinda, a Rockstar. Lo suyo no era robar dinero, era trollear a lo bestia y demostrar que podían joder a quien les diera la gana. Cuando le echaron el guante, el tío seguía metiendo bulla. Tanto que un juez británico dijo: "Este chaval es un peligro, pero está tan flipado que no podemos juzgarle con intención criminal". Y le metieron en un psiquiátrico de por vida, o hasta que los médicos dijeran que ya no era una amenaza.

Pues los médicos han hablado. Según Joe Tidy, el periodista de la BBC que ha seguido el caso desde el principio, Kurtaj está fuera del hospital. Ahora está en una prisión normal, a la espera de un nuevo juicio que se ha fijado para noviembre. Noviembre, el mismo mes que sale el GTA 6. Es como si el destino le hubiera preparado un chiste malo: el tío que filtró 90 vídeos del juego más esperado de la historia va a sentarse en el banquillo justo cuando el juego aterriza en las tiendas. Si no es para mearse, es para llorar.

Pero lo flipante no es la fecha. Lo flipante es cómo lo hizo. Porque cuando le detuvieron por primera vez, le soltaron con una fianza y le metieron en un hotel bajo protección policial. Y desde allí, usando solo una Amazon Firestick (un cacharrito de 40 pavos), la tele de la habitación y un móvil, se coló en los servidores de Rockstar y se llevó todo el material del GTA 6. Todo. Los vídeos, el código, las mecánicas. Lo colgó en GTAForums y el mundo se volvió loco. Y lo hizo mientras la poli estaba en la puerta de al lado. Es el puto MacGyver del cibercrimen, pero con autismo agudo y una motivación que asusta.

Porque el informe psiquiátrico decía que Kurtaj tenía "autismo agudo" y, más importante, que seguía "altamente motivado" y que "expresaba su intención de volver al cibercrimen en cuanto pudiera". No es un tío que se arrepienta. Es un tío que ve la seguridad informática como un juego y la policía como un rival al que hay que superar. Y la verdad, viendo que con una Firestick se cargó el mayor secreto de la industria del videojuego, no me extraña que los médicos hayan tardado en soltarle.

Ahora, la pregunta del millón: ¿qué va a pasar en el nuevo juicio? Porque el anterior fue una comedia judicial. El juez dijo que el tío era un peligro, pero como no se podía demostrar que actuara con intención criminal (por su condición mental), le metieron en un psiquiátrico. Pero ahora, al estar en una prisión normal, el juicio va a tener que decidir si es culpable de verdad. Y si lo declaran culpable, la condena podría ser de cárcel de verdad, no de hospital. Y eso, para un tío que ha demostrado que puede hackear desde una habitación de hotel con un mando de la tele, es un riesgo. Porque en la cárcel hay ordenadores, hay móviles, hay redes. Y si Kurtaj sigue motivado, igual el próximo leak no es de un videojuego, sino de los expedientes de la prisión.

Lo más loco de todo es que el caso de Kurtaj no es un caso aislado. Lapsus$ era un grupo de críos, algunos menores de edad, que se colaban en empresas multinacionales y se reían de la seguridad. Y el sistema no sabe cómo manejar esto. Porque no son terroristas ni mafiosos. Son adolescentes con talento y sin freno, que ven el mundo digital como un patio de recreo. Y cuando les pillan, no se arrepienten. Quieren seguir. Y el sistema, entre psiquiátricos y juicios, no sabe si tratarlos como enfermos o como criminales.

Yo, la verdad, no sé qué pensar. Por un lado, el tío es un peligro. No por lo que ha hecho, sino por lo que podría hacer. Porque si con 18 años y una Firestick se cargó Rockstar, imagínate con 20 y un portátil. Pero por otro lado, es un crío con un trastorno mental que necesita ayuda, no una celda. El problema es que la ayuda no le sirve si él no quiere cambiar. Y según los informes, no quiere. Quiere seguir hackeando. Y eso, colega, es un problema para todos.

Lo que está claro es que el GTA 6 ya no es el mismo desde que Kurtaj lo destripó. Aquellos 90 vídeos nos mostraron un juego que aún no había sido anunciado. Y aunque Rockstar ha seguido adelante, la ilusión de descubrirlo por primera vez se fue al carajo. Y ahora, el tío que lo hizo va a sentarse en el banquillo mientras el juego sale a la venta. Es como si la historia hubiera cerrado un círculo. Un círculo retorcido, con una Firestick en medio.

Así que, mientras esperamos noviembre para ver si el GTA 6 es tan bueno como promete, yo me pregunto: ¿qué hará Kurtaj mientras tanto? Porque si está en una prisión normal, con acceso a internet y a tecnología, igual el próximo tweet que veamos no es de Rockstar, sino de la cuenta oficial de la prisión. Y eso, tío, sería la hostia. O la ruina. Según se mire.

Segun ha adelantado el medio PC Gamer.

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