El capítulo de Snowball de Rick y Morty me ha dejado frío, pero Jerry salva los muebles como siempre
A wildly entertaining Jerry subplot helps cancel out a disappointingly bland main storyline in the latest episode of Rick and Morty. Read our full review.
Mira, yo soy el primero que flipa cuando Rick y Morty rescatan cosas de temporadas anteriores. Que si el primo Nick, que si la batería de los miniversos, todo eso mola. Pero el capítulo 5 de esta temporada, 'Jer Bud', ha querido jugar a eso de los homenajes y se ha pegado una hostia padre. Han rescatado a Snowball, el perro de Morty de la primera temporada, y la verdad es que se nota que han querido hacer algo grande, pero les ha salido regulero.
La trama principal va de Morty metido en un lío con unos bichos raros llamados Mups, que son como perros deformes y endogámicos que han creado una civilización. Y oye, la idea de que los perros, cuando les das inteligencia, se comportan como humanos está bien, pero no hay chiste. Es como si los guionistas se hubieran quedado sin gasolina a mitad del episodio. Los Mups no dan risa, sus deformidades no tienen gracia visual, y todo se siente como un refrito de ideas que ya hemos visto antes. Morty intenta brillar sin Rick, y eso mola porque a veces el abuelo lo acapara todo, pero la historia es tan plana que no hay por dónde cogerla.
Pero bueno, menos mal que está Jerry. Porque si algo salva este capítulo es la subtrama de Jerry. Y es que el tío, con su torpeza y su necesidad de sentirse validado, se mete en un jardín que te cagas. Resulta que se convierte en el mejor amigo de un tal Jer Bud, una especie de versión mejorada de él mismo, y a partir de ahí es un no parar de situaciones absurdas y diálogos que sí que hacen reír. Jerry es el puto amo del humor involuntario, y este capítulo lo demuestra. Mientras la historia de Morty y Snowball se arrastra, Jerry nos regala momentos como cuando intenta impresionar a su nueva amistad con sus logros patéticos. Es la leche.
En resumen, el capítulo 5 de Rick and Morty es un claro ejemplo de que no todo lo que brilla es oro. La vuelta de Snowball prometía, pero se ha quedado en un quiero y no puedo. Por suerte, Jerry está ahí para recordarnos por qué esta serie sigue siendo una pasada cuando acierta. No es el mejor capítulo de la temporada, pero al menos te deja con una sonrisa gracias a las ocurrencias del padre de los Smith.
Segun ha adelantado el medio IGN.



