Double Fine y Compulsion se largan de Xbox con todo su catálogo bajo el brazo
Psychonauts and Keeper developer Double Fine Productions, and South of Midnight and We Happy Few developer Compulsion Games, have reacted to their new futures as it's confirmed they will become ind
Vale, colega, sentémonos un momento. Que esto de los estudios que se independizan de golpe no pasa todos los días, y menos cuando hablamos de dos estudios tan cañeros como Double Fine y Compulsion Games. Resulta que Microsoft, en su enésima reestructuración de la división Xbox, ha soltado a estos dos equipos como quien suelta una patata caliente. Pero ojo, que no se van con las manos vacías: se llevan sus juegos. Todos. Y eso, en este mundillo, es como ganar la lotería sin haber comprado el boleto.
La noticia llega en un contexto de recortes bestiales en la compañía de Redmond: 3200 empleados a la calle, un 20% de la plantilla. Pero mientras otros estudios como Ninja Theory o Undead Labs buscan nuevo dueño como desesperados, Double Fine y Compulsion han negociado una salida que les devuelve la independencia y, lo más importante, la propiedad de sus obras. Hablamos de títulos como 'Psychonauts 2', 'We Happy Few' o la reciente 'South of Midnight'. Todo suyo, sin ataduras.
El comunicado de Double Fine es de los que emocionan hasta al más frío: 'Una vez más, Double Fine Productions será un estudio independiente. Agradecemos a Xbox por siete grandes años juntos, y por trabajar con nosotros para lograr un resultado que preserva nuestra historia y cultura, y nos devuelve la propiedad de nuestros juegos'. Vamos, que se van contentos y con los bolsillos llenos de derechos de autor. Compulsion, por su parte, tira por el mismo camino: 'Hoy compartimos que Compulsion Games volverá a la gestión independiente tras nuestro tiempo como parte de Xbox. Como parte de esta transición, retendremos los derechos de Contrast, We Happy Few y nuestra galardonada South of Midnight'.
Lo flipante de todo esto es que, en un sector donde los grandes publishers se quedan con todo, Microsoft ha permitido que estos estudios se lleven su legado. ¿Será un gesto de buena voluntad? ¿O simplemente que no les interesaba mantenerlos? Quién sabe. Lo que está claro es que, a partir de ahora, Double Fine y Compulsion vuelven a ser dueñas de su destino. Y yo, como jugón, me alegro: más libertad creativa, menos burocracia corporativa. A ver si ahora nos sorprenden con algo todavía más loco que un juego sobre un chaval con poderes psíquicos o una distopía británica de caras sonrientes.
Eso sí, no todo es color de rosas. La reestructuración de Xbox deja en el aire el futuro de otros estudios como Ninja Theory (los de 'Hellblade') o Undead Labs (los de 'State of Decay'), que tienen que buscarse la vida. Y Arkane Lyon, los maestros del sigilo de 'Dishonored', están negociando su salida. La industria está que arde, tío. Pero por hoy, brindemos por Double Fine y Compulsion: han vuelto a casa.
Segun ha adelantado el medio Eurogamer.



