Saltar al contenido
IA

Cuidado con la lechuga del Taco Bell: cinco estados en alerta por un parásito que te deja tieso

Compartir X Facebook

Don't eat Taco Bell lettuce in Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio, or West Virginia.

Cuidado con la lechuga del Taco Bell: cinco estados en alerta por un parásito que te deja tieso

Mira, colega, te voy a contar una historia que te va a hacer pensártelo dos veces antes de pedir una ensalada en según qué sitios. Resulta que la lechuga iceberg que sirven en Taco Bell en cinco estados de Estados Unidos –Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio y Virginia Occidental– está dando la lata con un bicho de esos que te hacen correr al baño más rápido que un sprint de Usain Bolt. Hablamos de Cyclospora, un parásito que te monta una diarrea explosiva que ni te imaginas. Y no es coña: las autoridades federales ya han confirmado que el origen está en un proveedor de México, y que la cosa ha llegado a 34 estados, con más de 1.600 casos confirmados en laboratorio y un montón de hospitalizaciones.

Yo, que soy un poco desconfiado con la comida rápida, siempre he pensado que la lechuga es de lo más traicionero. Pero esto va más allá de una mala digestión. La historia viene de lejos: el proveedor, que según fuentes del Washington Post es Taylor Farms, ya tuvo un marrón gordo en 2024 con un brote de E. coli en cebollas que sirvieron en McDonald’s y otros restaurantes. Y mira, ahora les ha vuelto a tocar. La FDA y el CDC han pedido que no te comas la lechuga iceberg de Taco Bell en esos cinco estados, pero ojo, que no han dicho nada de la que venden en supermercados o en otros restaurantes. Pero vamos, que si estás por allí, mejor pide otra cosa.

El tema de Cyclospora no es nuevo, pero el brote actual tiene en jaque a medio país. Michigan, por ejemplo, se ha llevado la peor parte: 5.002 casos hasta el 17 de julio, con 102 hospitalizaciones. Y eso solo contando los probables, porque los confirmados en laboratorio son 1.645 en todo el país, con 141 ingresos. La cifra real debe ser mucho mayor, porque muchos ni se molestan en ir al médico hasta que no pueden más. Y es que el parásito no es moco de pavo: te puede dejar seco, con una diarrea que no para y que te deshidrata en un pispás. Lo peor es que a veces los síntomas tardan en aparecer, así que puedes estar comiendo tranquilo y luego palmarla sin saber de dónde vino.

Lo que me jode de todo esto es la falta de transparencia. Las autoridades no han querido decir el nombre del proveedor, pero los de The Washington Post lo han sacado. Taylor Farms, que ya tiene un historial de violaciones en una planta de Colorado, vuelve a estar en el ojo del huracán. Y mientras, la gente sigue yendo a Taco Bell porque es barato y rápido, sin saber que la lechuga que les ponen puede ser una ruleta rusa. A ver, no quiero ser alarmista, pero si vives en esos estados, mejor que te pidas un burrito sin lechuga o directamente te vayas a otro sitio.

Lo curioso es que Cyclospora no es un bicho que se pegue de persona a persona, sino que viene de alimentos contaminados, normalmente frutas o verduras frescas de países donde el saneamiento es más precario. Y México, que es de donde viene esta lechuga, tiene sus más y sus menos con estos controles. No es la primera vez que pasa, y no será la última. La pregunta es: ¿hasta cuándo vamos a seguir tragando estos riesgos solo porque es más barato importar que producir local? Porque sí, la lechuga de invernadero de aquí cuesta más, pero al menos sabes que no te va a mandar al hospital.

Además, el brote no se limita a Taco Bell. Hay casos en 34 estados, y se sospecha de múltiples clusters y brotes. La CDC está investigando, pero mientras tanto, la gente sigue cayendo. Y lo peor es que los síntomas pueden durar semanas si no se trata con antibióticos específicos, que no son los típicos que te recetan para cualquier cosa. Así que si te pones malo después de comer en Taco Bell, no te automediques, ve al médico y diles que has comido lechuga iceberg. Que te hagan las pruebas, porque si no, te van a dar para la diarrea normal y no te van a curar.

En resumen, que estamos ante un problema de salud pública que se podría haber evitado con mejores controles en origen. Taylor Farms ya había tenido problemas, y aún así siguen suministrando a cadenas enormes. La FDA tendría que meter mano y no solo pedir que no se coma la lechuga, sino investigar a fondo y sancionar. Pero mientras tanto, tú, colega, si estás por Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio o Virginia Occidental, aléjate de la lechuga del Taco Bell. Y si te apetece una ensalada, hazla en casa con lechuga de la que venden en el súper, que de momento no ha dado problemas. Pero vamos, que yo me fiaría más de un buen plato de lentejas.

Segun ha adelantado el medio ArsTechnica AI.

Más sobre IA

Ver todo →