Saltar al contenido
Tecnología

¿Cuánta RAM necesitas para el 'ordenador gaming definitivo'? Lo que decía PC Gamer hace 10, 20 y 30 años

Compartir X Facebook

Here's what was happening in PC gaming in July 1996, 2006 and 2016.

¿Cuánta RAM necesitas para el 'ordenador gaming definitivo'? Lo que decía PC Gamer hace 10, 20 y 30 años

Mira, tío, hay un fenómeno psicológico que se llama ilusión de frecuencia: aprendes algo nuevo y de repente lo ves por todas partes. A mí me pasó rebuscando en los archivos de PC Gamer de julio de 1996, 2006 y 2016. No paraban de hablar de la RAM. Y con la que está cayendo ahora con los precios de los módulos, parece que el tiempo es un círculo que siempre vuelve al mismo puto debate: cuánta memoria necesitas para flipar con tu torre.

O igual, y esto es más sencillo, los jugones de PC siempre estamos obsesionados con la RAM. Es nuestra fijación, como a los coleccionistas de sellos les pasa con la goma de pegar. Da igual que hayamos pasado de 16 megas a 64 gigas; la pregunta sigue siendo la misma: ¿es suficiente? Nunca lo es.

Lo más loco de todo es ver la portada de julio de 1996. Una foto de un ordenador beige, así, sin más, ocupando el espacio que merecía un análisis de Civilization 2. ¿En serio eso vendía ejemplares en el quiosco? La de 2006 y 2016 molan más, la verdad. Pero la de 1996 es una joya involuntaria: un cajón de plástico color hueso como reclamo. Los tiempos cambian, pero la fealdad de los PCs de los 90 es eterna.

Y luego está el reportaje de ese mismo número: The Ultimate Gaming Machine, de Dan Bennett. Spoiler: cualquier artículo que alabe lo último en hardware envejece como la leche en verano. Pero ojo, en esta era de precios hinchados por la inteligencia artificial, un PC de hace unos años, a los precios de entonces, parece una ganga. Eso sí, un ordenador de 3.000 dólares en 1996... ahí la nostalgia tiene que hacer un esfuerzo extra. Por esa pasta, el número recomendaba un Pentium a 166 MHz, 16 megas de RAM, un disco duro de 1 GB y una tarjeta Super VGA con 2 megas de memoria. Te reías, pero entonces era la hostia.

Avancemos diez años. Julio de 2006. La cosa ya va más en serio. LawBreakers, el juego que luego fracasó estrepitosamente, aparecía en un avance firmado por Tyler Wilde, el actual jefe de redacción de PC Gamer US. Decía que el juego podía competir con los coloridos y monos del mercado, pero con ganchos, posquemadores y headshots sin mirar. Y tenía razón: LawBreakers molar. Pero el tono, tío, el tono. Salía en 2017, en pleno auge de los battle royale y los shooters más accesibles. Era demasiado intenso, demasiado hardcore. Y desde entonces hemos visto decenas de intentos de revivir el arena shooter que han muerto en el intento. Es como intentar resucitar a un muerto con un desfibrilador de juguete.

El debate sobre la RAM no es nuevo. En 1996, 16 megas te valían para jugar a Quake y poco más. En 2006, con 2 gigas ya ibas sobrado para Oblivion o F.E.A.R.. Y en 2016, 8 gigas era el estándar, aunque los que montaban sus máquinas ya miraban de reojo los 16. Hoy, con juegos como Star Citizen o Hogwarts Legacy, 32 gigas empiezan a ser la norma. Pero la pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿cuánta RAM necesitas para el ordenador gaming definitivo? La respuesta es simple: la que puedas permitirte, y luego un poco más. Porque siempre, siempre, los desarrolladores encontrarán la manera de llenarla.

Lo que me flipa es cómo ha cambiado el concepto de ultimate. En 1996, tener 16 megas era ser un dios griego del gaming. Hoy, con 64 gigas, te miran raro si no tienes RGB en cada módulo. Pero el espíritu es el mismo: la obsesión por tener lo mejor, aunque lo mejor de hoy sea basura mañana. Es una carrera de ratas sin meta, y nosotros, los pobres mortales, corriendo detrás de la última gráfica o el último stick de memoria.

Y luego está el factor precio. En 1996, 3.000 pavos por un PC eran una burrada. Hoy, 3.000 euros te montas una bestia que probablemente te dure cinco años. Pero entonces, con ese dinero, comprabas un coche de segunda mano. Ahora, con 3.000 euros, te compras un PC y una consola y te sobra para juegos. La inflación es una putada, pero la tecnología ha avanzado más rápido que los precios. O no, porque las gráficas están por las nubes. En fin, es un lío.

Lo que está claro es que el tiempo es circular. Dentro de otros diez años, estaremos aquí, hablando de la RAM como si fuera el santo grial, mientras los ordenadores beige de los 90 nos miran desde el pasado con su carcasa de plástico y su olor a polvo. Y nosotros, como siempre, preguntándonos si con 128 gigas tendremos suficiente para jugar a lo que sea que salga. Spoiler: no. Nunca es suficiente.

Según ha adelantado el medio PC Gamer.

Más sobre Tecnología

Ver todo →