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Croakwood: el city builder para los que odiamos que todo explote al final

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If, like me, you walk through this world forever thinking about Chicken Run, you too may expect at any moment to discover the animal kingdom is actually made up of industrious town-building critters. Though, hopefully they're not looking to attack and tie us up if ever they're rumbled . Especially

Croakwood: el city builder para los que odiamos que todo explote al final

Vale, confesión: yo también he mirado un estanque y me he preguntado si las ranas estarían montando un imperio ahí abajo, como en Chicken Run. Y sí, suena a que he visto demasiadas pelis de animación, pero el caso es que Croakwood, el nuevo juego de los creadores de Parkitect, va justo de eso: de ranitas constructoras que viven su vida sin que un mal día un zorro gigante les joda el barrio.

Pero ojo, que esto no es un Stardew Valley de ranas. La peña de Texel Raptor ha querido capturar esa chispa de los city builders clásicos —esos que te hacen sudar para que la cadena de producción no se te vaya a tomar viento— pero sin el estrés de que todo acabe en guerra o en desastre natural. Porque, seamos sinceros, ¿a quién le mola esa parte? A mí, que soy de los que prefieren ver cómo crece la ciudad antes que tener que defenderla de orcos, esto me suena a gloria.

Según cuentan, el estudio llevaba tiempo dándole vueltas a qué hacer después de Parkitect. Probaron varios géneros, pero al final siempre volvían al city builder. Y lo mejor: al principio ni siquiera pensaban en ranas. Solo sabían dos cosas: querían algo con una estética de cuento de hadas y experimentar con lo que significa construir un pueblo. El resultado, después de darle al coco, es una colonia de ranas escondida bajo las hojas de un bosque, con sus bichos de solo unos centímetros yendo de un lado a otro como si no hubiera un mañana.

El programador, Sebastian Mayer, es un tío que creció jugando a The Settlers y a la saga Anno, pero siempre le pasaba lo mismo: le flipaba la fase de construir la economía, pero odiaba que todo acabara en conflicto. Y tiene razón: es una putada que después de horas currándote tu pueblo, llegue un ejército y te lo ponga patas arriba. Mayer lo dice claro: “Solo quería que la economía siguiera funcionando”.

Así que Croakwood es como ese amigo que te dice: “tranqui, aquí no hay presión, solo ranas y construcción”. Y la verdad, con lo que está cayendo en el mundo, a veces apetece más gestionar un estanque que salvar la humanidad. Por cierto, si te pica la curiosidad, échale un ojo al avance que ha sacado la peña de Rock Paper Shotgun.

Según adelanto el medio Rock Paper Shotgun.

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