Colega, te explico la jerga de la IA sin postureo
The rise of AI has brought an avalanche of new terms and slang. Here is a glossary with definitions of some of the most important words and phrases you might encounter.
Vale, tío, vamos a hablar claro. Estás en una reunión, en un podcast o leyendo cualquier web de tecnología y de repente te sueltan un 'LLM' o un 'RAG' como si fuera lo más normal del mundo. Y tú, que no eres tonto, te quedas con cara de póker mientras todos asienten. Pues tranquilo, que aquí estoy yo para ponértelo fácil. La inteligencia artificial no solo está cambiando cómo hacemos las cosas, sino que ha inventado un idioma nuevo para que los que la venden parezcan más listos. Pero no te preocupes, que esto no es un diccionario académico; es lo que le dirías a un colega en un bar mientras os tomáis una cerveza.
Empecemos por el pesado de la fiesta: AGI. Esto es la inteligencia artificial general, el santo grial. La idea es una máquina que haga casi cualquier cosa mejor que un humano medio. Sam Altman, el de OpenAI, lo define como 'el equivalente a un compañero de trabajo normal'. Pero luego ves la definición de Google DeepMind y ya no es 'normal', sino 'al menos tan capaz como los humanos en la mayoría de tareas cognitivas'. Vamos, que ni ellos se aclaran. Y lo mejor es que los expertos están igual de perdidos que tú. Así que si no lo entiendes, no te agobies: es un concepto tan vago que podría ser cualquier cosa.
Luego está el término de moda: AI agent. O lo que es lo mismo, un asistente que hace cosas por ti. No es un simple chatbot que te dice el tiempo; hablamos de que te reserve una mesa en un restaurante, te gestione los gastos de la empresa o hasta te escriba código. Suena guay, ¿verdad? Pero ojo, que esto es como la primera versión de una app: promete mucho, pero la infraestructura aún está en pañales. Cada uno llama 'agente' a lo que le da la gana, así que no te fíes hasta que veas que realmente funciona.
Y luego está la joya de la corona: los LLMs, o grandes modelos de lenguaje. ChatGPT, Gemini, todos esos. Son los cerebros detrás de las conversaciones. Pero, colega, no te dejes engañar: estos chicos alucinan. Literalmente. Se inventan cosas, te sueltan datos falsos con una seguridad que da miedo. Por eso tienes que tomarte todo lo que te digan con pinzas. Y no, no es que la máquina sea mala; es que no sabe cuándo no sabe.
En resumen, la IA ha creado un lenguaje para que parezca que estamos en el futuro, pero al final es todo humo y espejos hasta que ves la letra pequeña. Y si te quedas con una idea, que sea esta: no te creas nada sin contrastarlo. Que aquí, como en todo, el que vende el peaje te la puede colar.
Según ha adelantado el medio TechCrunch AI.



