Cazar una Steam Machine: la odisea de conseguir una reliquia de Valve
Valve likely hasn't made many of its pricey console-like device, so you'll need luck on your side
Mira, te voy a ser sincero: si estás pensando en hacerte con una Steam Machine, prepárate para una historia de amor complicada. Valve, esa compañía que nos regaló el Half-Life y nos dejó colgados con el tercero, ha decidido que su cajita con forma de consola sea más exclusiva que un concierto de los Beatles en la azotea. Vamos, que no han fabricado muchas, y las que hay vuelan como churros.
El tema es que esta cosa, que parecía la competencia directa de las PlayStation y Xbox, se ha convertido en un objeto de culto. No es que sea mala, ojo, pero Valve no se ha esforzado mucho en que llegue a las masas. Es como si dijeran: 'Eh, aquí tenéis esto, pero no os hagáis ilusiones'. Y luego está el precio, que duele más que una patada en la espinilla. Hablamos de una máquina que te puede costar lo mismo que un PC decente, pero con menos flexibilidad.
Ahora, si eres de los que se emocionan con los retos, te cuento cómo pillarla. No es fácil, te aviso. Valve no las ha puesto en Amazon ni en tiendas físicas como si fueran un pack de chicles. La única manera es estar atento a las subastas de segunda mano, foros de coleccionistas o, si tienes suerte, algún lote perdido en una tienda de tecnología vintage. Pero ojo, que te van a pedir un riñón por ella. Y no me refiero al órgano, sino a la pasta.
El problema de fondo es que Valve no ha sabido vender su idea. La Steam Machine tenía potencial para ser una consola para los que odian las consolas, pero la han dejado morir. ¿Por qué? Pues porque han priorizado el Steam Deck, que al final es lo mismo pero portátil y más accesible. La Steam Machine se ha quedado como ese amigo que prometía mucho pero nunca llegaba a las citas.
En resumen, si quieres una, prepárate para una cacería. Busca en eBay, en grupos de Facebook, en foros de hardware. Y cuando la encuentres, no dudes: paga lo que pidan, porque no vas a ver otra igual. Pero no te engañes: no es la consola del futuro, es una pieza de museo. Y oye, igual eso mola más.
Segun ha adelantado el medio Kotaku.



