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Bad Magpie: el juego indie que convierte la ansiedad por la muerte en un paseo con urracas

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Do they sing the song, where you are from? One for sorrow, two for joy, three for a girl, four for a boy… I wouldn't put it past magpies themselves to have learned this superstitious ditty. They've got a sharp ear for the human voice, after all, and studies indicate that they can count. Perhaps they're even using the rhyme to mess with us. According to fol

Bad Magpie: el juego indie que convierte la ansiedad por la muerte en un paseo con urracas

Vale, colega, siéntate que te cuento una cosa. Resulta que hay un estudio pequeño, Milktooth, que está preparando un juegaco que va de una urraca con una sola ala. Y no, no es un simulador de pájaros cutre, es mucho más profundo de lo que parece. La cosa va de una urraca que ha perdido a su bandada y se encuentra una estrella caída que necesita cacharros brillantes. Y mientras la ayudas, te das cuenta de que el juego trata sobre la ansiedad por la muerte y la soledad, pero sin ser un coñazo existencialista.

La diseñadora, Daisy Fernandez, cuenta que antes saludaba a las urracas con el rollo ese victoriano de "Hola señor urraca, ¿cómo está su señora?" para espantar la mala suerte. Pero ahora, al estar todo el día dibujando estos bichos, se ha vuelto una paranoia. Y eso mola, porque el juego bebe de esa superstición y la convierte en algo jugable. Tú eres el pájaro, cojeas por un mundo hecho a mano, con puzzles que funcionan con una lógica de dibujo animado: meter un tenedor en un enchufe, prender fuego a un campo con una chispa de una roca... Vamos, lo que haría un goblin con plumas.

Lo que me flipa es que el juego es un mundo abierto, pero no esos enormes que te pierdes entre misiones secundarias sin sentido. Es denso, pequeñito, pero cada esquina tiene algo que hacer. Me recuerda a Animal Well o Donut County, pero con más mala leche y plumas. La urraca busca objetos brillantes para la estrella, y mientras tanto, se olvida de que está sola y jodida. Es una metáfora de cómo nos distraemos con chorradas para no pensar en la muerte, ¿entiendes? Pero sin ser un tostón filosófico.

El estudio, Milktooth, ya tiene experiencia con juegos raros y bonitos, y aquí se nota que han puesto el corazón. La animación es una pasada, el mundo es vibrante y los puzzles te hacen sentir listo cuando los resuelves. No es un juego para todos, claro. Si buscas un triple A con gráficos hiperrealistas y un protagonista que salva el mundo, mejor vete a otro lado. Pero si te va la movida indie que te hace pensar mientras te ríes, este es tu próximo vicio.

Lo mejor es que el juego está pensado para que te tomes tu tiempo. No hay prisa, solo tú, la urraca y un montón de basura brillante que recoger. Y mientras tanto, te olvidas de que la vida es una mierda a veces. O no, porque el juego te lo recuerda con cada paso cojo de tu personaje. Pero oye, al menos lo hace con estilo y sentido del humor.

Según ha adelantado el medio Rock Paper Shotgun.

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